Hallaron muerto a un enfermero en Palermo y sospechan de una red de robo de fentanilo
El cuerpo de Eduardo Betancourt fue encontrado en su vivienda rodeado de fármacos de uso hospitalario, en un caso que guarda similitudes con la muerte de un anestesiólogo ocurrida semanas atrás.
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Un enfermero de 44 años fue encontrado sin vida en su domicilio del barrio porteño de Palermo, en un escenario que despertó las alarmas de los investigadores por su similitud con el reciente fallecimiento de un anestesiólogo vinculado al robo de insumos médicos. El hombre, identificado como Eduardo Betancourt, fue hallado sentado en una silla del comedor de su vivienda sin signos vitales.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailEl hallazgo se produjo luego de que sus allegados perdieran contacto con él durante tres días. Ante la falta de respuestas, su familia radicó la denuncia y su hermana viajó desde Entre Ríos para ingresar al departamento, ubicado en la calle Fray Justo Santa María de Oro al 2.400. En el interior, la escena reveló la presencia de numerosos envases de drogas críticas, como fentanilo y propofol, además de tres teléfonos celulares, jeringas y guantes de látex.
En el lugar, los peritos contabilizaron cuatro ampollas abiertas de fentanilo y midazolam, junto a una jeringa y una aguja. En la cocina se halló un arsenal de fármacos de uso estrictamente hospitalario, entre los que figuraban lidocaína, adrenalina, diazepam y cloruro de potasio, sustancias que no se comercializan en farmacias. La causa quedó a cargo de la Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional N° 21, bajo la instrucción de Alberto Vasser.
Vínculos con el caso del anestesiólogo
El caso guarda una estrecha relación con la muerte de Alejandro Zalazar, un anestesiólogo del Hospital General de Niños Ricardo Gutiérrez, ocurrida hace seis semanas a menos de 500 metros de distancia. Aquel deceso, registrado el 20 de febrero, destapó una red de fiestas privadas denominadas “Propo fest”, donde profesionales de la salud presuntamente consumían anestésicos sustraídos de centros asistenciales.
A raíz de la muerte de Zalazar, el Hospital Italiano radicó una denuncia por el faltante de estos insumos, lo que derivó en una investigación paralela sobre el acceso irregular y consumo de medicamentos sedantes. En dicho expediente se investiga a Hernán Boveri y Delfina Lanusse como presuntos organizadores de estos eventos. Actualmente, la Justicia analiza la trazabilidad de los fármacos hallados en el domicilio de Betancourt para determinar si pertenecen a la misma red de sustracción que operaba en el ámbito sanitario.
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