La fiscal solicitó revocar la prisión domiciliaria de Conzi
La fiscal de Ejecución Penal de San Isidro, María del Carmen Gigante, solicitó la revocatoria de la prisión domiciliaria del homicida Horacio Conzi por su publicación en Facebook y porque detectaron que hace unos días se arrancó la tobillera con la excusa de que se le hinchaba el pie.
:format(webp):quality(40)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2019/05/conzi-2.jpg)
El pedido fue presentado ante la jueza de Ejecución Penal 2 sanisidrense, Victoria García Maañón, quien resolvió otorgar dicho beneficio al asesino de Marcos Schenone (23) ante un informe médico “categórico” que señalaba que tiene una afección cardíaca que no se puede tratar en el ámbito penitenciario.
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu emailPor su parte, Hugo Conzi, hermano del condenado, salió en su defensa y dijo esta tarde a la prensa que “el Horacio de hace dieciséis años se murió” y que “hoy es una persona que cambió, que está arrepentido de lo que pasó”.
Las fuentes judiciales explicaron a Télam que la fiscal Gigante basó su pedido de revocatoria de la prisión preventiva en una entrevista periodística realizada el 16 de septiembre de 2018, cuando Conzi (59) todavía estaba en prisión y en la que dijo: “Tengo la vitalidad de un joven de treinta (…) No hay síntomas de deterioro de mi organismo”.
Según la fiscal, esta nota “coincidiría con la fecha en la cual el encartado empezó a solicitar el arresto domiciliario por problemas de salud”.
También consideró que la publicación del 20 de abril en Facebook es una “circunstancia contraria a la razón por la cual se le concedió el arresto domiciliario”.
Luego, Gigante se refirió a que Conzi “ha cortado la tobillera electrónica sin dar aviso al personal de monitoreo, lo que demuestra su poca responsabilidad y desinterés por el respeto de sus obligaciones”.
Sobre ese hecho, la fiscal dijo que hubo “contradicciones” en la explicación que brindó Conzi ya que en un primer momento explicó que “se estaba bañando y el agua le separó las trabas” y luego ante la jueza señaló que “cortó la tobillera a los pocos días de su colocación porque le ajustaba (y) dado por su problema de salud se le hincha el pie”.
Riesgo de fuga
Además, para Gigante hay un “peligro cierto de fuga existente”, por lo que solicitó que al monitoreo electrónico se sume una “custodia personal” del Servicio Penitenciario Bonaerense.
En tanto, los hermanos de Schenone se reunieron este mediodía con el fiscal general de San Isidro interino, John Broyad, para evaluar la posibilidad de revertir la prisión domiciliaria con la que fue beneficiado el condenado, sobre quien pesa una pena de 24 años y 9 meses de prisión.
María Eugenia, hermana de Marcos, dijo a Télam que la reunión fue “positiva” pero que antes del inicio de la misma Hugo Conzi se presentó frente a la sede de la fiscalía y mantuvo un entredicho con su hermano Mariano.
El beneficio otorgado a Horacio Conzi se conoció el lunes pasado, aunque el empresario salió de la Unidad Penal 48 de San Martín el 13 de abril, y a partir de entonces volvió a vivir en su chalet de Boulogne.
Días después publicó en su Facebook una foto tomada en el jardín de su domicilio y con el siguiente texto: “Que lindo estar en casa, vida nueva, empresa nueva, saludable mil por ciento, estoy intacto a pesar de todo gracias a mi filosofía de vida no me he contaminado, todo lo contrario y además salvé muchas vidas más de 20 diabéticos y 11 cancerígenos.”
El crimen de Schenone ocurrió el 16 de enero de 2003, cuando el empresario persiguió y efectuó 14 disparos contra el remís en el que viajaba la víctima en avenida del Libertador, a la altura de Béccar.
La justicia dio por probado que Conzi cometió el hecho luego de haber tenido un ataque de celos cuando vio dentro de su restaurante “Dallas-Las Olas Boulevard” que el joven se besaba con Paula Alonso, una chica que él había intentado conquistar. (Télam)
