El agua es un elemento esencial en la producción de pasto para la ganadería
En una nueva edición de ElEcoCampo Podcast se aborda la importancia de las precipitaciones en el sector agropecuario, así como sus pro y contra en las diferentes actividades que conviven en el campo.
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El primero de los nuevos capítulos de El Eco Podcast Campo se refiere al rol de las lluvias en la producción del alimento por excelencia de la ganadería y es la ingeniera agrónoma Natalí Lazzaro quien abordó el tema desde el punto de vista profesional.
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Accedé a las últimas noticias desde tu email“El agua es como la parte vital, como es para el humano, en la hidratación y la formación de ciertos compuestos. En la producción ganadera es vital para la producción de alimento y el metabolismo del animal”, destacó.:format(webp):quality(40)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2022/09/foto_das_para_insertar_en_nota_campo_sabado.jpg)
Al momento de referirse a la alimentación reseñó que “todo empieza básicamente con una semilla que necesita absorber el 60 por ciento de su peso en agua para iniciar el proceso de germinación. Ahí es el punto cero cuando planificamos el recurso forrajero para la ganadería, ya que ahí necesitamos contar con agua de base para que la germinación y la emergencia sea de forma correcta”.
Añadió que luego está “todo el proceso de formación de la materia seca”, vinculado con “la formación de forraje y volumen de hoja -masa de pasto, como algunos le dicen- que se termina traduciendo en kilos de materia seca”.
Se trata del elemento pastoril de la alimentación ganadera, que luego se complementa con otros elementos en base a los requerimientos del animal.
Lazzaro planteó que “cuanto mejor agua disponible tengamos en el suelo para que esa planta pueda absorber, no solamente aumenta la producción de materia seca, sino que también va de la mano de la formación de nutrientes”.
Es que “si no hay agua, los nutrientes que están disponibles en el suelo para esa planta no van a ser absorbidos, lo cual nos limita el crecimiento no solo en forma directa por la falta de absorción de agua, sino en forma indirecta por la de los nutrientes, como fósforo, nitrógeno, azufre y potasio”.
La profesional recalcó que “todo se absorbe a través de lo que llamamos la solución del agua. El agua de lluvia se infiltra y ahí tenemos una situación que es la capacidad de infiltración de nuestro suelo para que sea agua pueda formar parte del agua útil del suelo, que es lo que estudiamos muy bien para cada tipo de suelo, de forma tal de conocer la capacidad de almacenaje y de retención de agua útil que puede tener. Esa agua se termina transformando en lo que conocemos como la solución del suelo, que tiene incorporados todos los nutrientes”.
Disponibilidad y tiempos
Una menor cantidad de pasto disponible genera que al momento de hacer rodeos, las parcelas se agotan antes y deban ampliarse para alimentar esa hacienda.
“Es directamente proporcional, va afectando no solamente al tiempo en el cual un vuelve a una parcela, ya que está vinculado con la capacidad de rebrote de esa parcela, que a su vez va de la mano del agua, de la temperatura y del tipo de especie que se seleccione para ese pastoreo”, señaló.
Es -además- proporcional al tiempo en que uno lo puede estar comiendo y traduciendo en ganancia de peso vivo del animal. “A menos pasto, menos volumen de forraje y menos disponibilidad por cabeza”, sintetizó.
Por lo tanto, si bien uno puede planificar que un animal engorde en 180 días, lo termina teniendo a los 240 días o más, lo cual influye en toda la logística del manejo del campo”.
Planificación
La ingeniera agrónoma Natalí Lazzaro hizo referencia a que normalmente el productor ganadero planifica el recurso, si bien hay situaciones que son impredecibles, como las fuertes sequía de los últimos dos años.
“Tanto el aporte de los productores con su experiencia como el acompañamiento profesional son importantes para planificar el recurso forrajero y poder sortear las situaciones complicadas”, señaló.
Es que “una baja ganancia de peso o bajo estado corporal, trae consigo problemas sanitarios también. Si el animal está mal comido y con defensas bajas, aparecen varios oportunistas que terminan incrementando el gasto y las complicaciones del manejo de ese animal”.
No dejó de lado que existe “una diversidad de calidad de suelos, con distintos estados nutricionales. Además, en la zona de Tandil también tenemos distintos relieves, lo que nos permite jugar un poco, si bien no tenemos herramientas tan fuertes puede ser el riego en las pasturas”.
Lazzaro dijo que “es fundamental conocer el campo, el ambiente y los lotes para poder jugar con las especies. Como profesionales de la agronomía podemos no salvar la situación, pero sí pasarla mejor”.
Mencionó como alternativas “una correcta selección de especies para los lotes con sus características, según acumulen más o menos agua o toleren situaciones de estrés. Podemos elegir especies que nos produzcan algo de pasto, aunque estemos complicados. Eso es parte del manejo de campo y que uno tiene que hacer junto con el productor. En un trabajo conjunto”, recalcó.
Ambiente favorable
Natalí Lazzaro señaló que en la zona existe un ambiente muy favorable para las pasturas en general, “si bien el frío es una situación particular que nos hace definir las fechas de siembra y jugar con varias cosas, así como tener especies que sean más resistentes al trigo, especialmente para los bajos”.
Añadió que “en nuestra zona se dan combinaciones de pasturas de festuca, cebadilla y trébol, combinaciones de gramíneas y leguminosas, y nuestra zona es muy buena para ese tipo de forrajes. Quizás en otras zonas, más para el lado de suelos un poco más pobres o de menor materia orgánica, algunas especies como los agropiros y los lotus -que son más rústicas- toleran un poco la salinidad y la falta de agua. Son indicadas para ese tipo de ambientes, lo que no quita que en Tandil haya algunas zonas en las que se necesite usar un agropiro o un Lotus, ya que no es todo homogéneo”.
Resaltó también que “hoy hay muchas herramientas para generar información que uno pueda determinar el ambiente en el que está trabajando y así tomar las decisiones. Podemos caracterizar también la oferta de recursos forrajeros lo largo del tiempo en el lote, que quizás no sea el mismo que el del vecino”.
Natali Lazzaro acotó que “hay herramientas para caracterizar, ya sea desde la estimación de materia seca a lo largo del tiempo o los sensores y herramientas digitales para ver cómo avanza ese recurso”.
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