Valle advirtió que el sistema de transporte está en riesgo de extinción
Crisis del transporte público de pasajeros. Sin subsidios, el sistema como servicio público colapsa.
El concejal del bloque justicialista analizó la crítica situación del servicio de pasajeros tras el encuentro con la Cámara de Transporte y remarcó la necesidad de encontrar un equilibrio ante la quita de subsidios nacionales. El edil de Fuerza Patria sostuvo que el valor proyectado por las empresas es "impagable" para los trabajadores.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailLuego de la reciente reunión mantenida en la Comisión de Transporte del Concejo Deliberante, el concejal Marcelo Valle brindó detalles sobre la compleja realidad que atraviesa la movilidad urbana en la ciudad. Durante el encuentro, los representantes de la Cámara de Transporte Público de Pasajeros, con Daniel Albanese como vocero, presentaron un estudio de costos que arrojó una cifra alarmante para la tarifa plana: el valor promedio debería ubicarse en los 2.400 pesos, mientras que para algunos sectores podría escalar hasta los 2.800 pesos. Valle calificó este escenario como una "disyuntiva muy compleja" que pone en riesgo la continuidad misma del servicio.
El edil explicó que la crisis del sector respondió principalmente a una política nacional que decidió retirar de forma drástica los subsidios al transporte del interior. Según indicó el concejal, Tandil se encuentra hoy ante el desafío de decidir si desea mantener su identidad como ciudad con servicio público o si se encamina a un modelo de desabastecimiento de transporte. "El transporte público de pasajeros es un servicio público y el sistema está en peligro", sentenció el edil, quien advirtió que la caída en la cantidad de usuarios ya alcanzó el 15 por ciento.
En su análisis, Valle subrayó que la mayoría de los pasajeros actuales cuentan con algún tipo de beneficio social o son estudiantes de la Unicen y de niveles secundarios y terciarios, quienes representan el 37 por ciento del flujo total. El concejal remarcó que, sin la intervención de la provincia de Buenos Aires y el sostenimiento local, el sistema habría colapsado mucho antes. No obstante, advirtió que el ajuste de la tarifa por el Índice de Precios al Consumidor (IPC) resultó insuficiente frente a una inflación que golpeó con dureza los insumos básicos y el combustible.
Daniel Albanese advirtió que el costo real del boleto se ubica en los 2421 pesos
El impacto social y la crisis de los subsidios
La preocupación central del bloque justicialista radicó en la capacidad de pago de los ciudadanos frente a un boleto de tales dimensiones. Valle ejemplificó esta situación mencionando a los trabajadores que cobran por hora, como el personal doméstico, para quienes el costo de traslado podría representar una parte sustancial de su ingreso diario. "Un boleto a 2.400 pesos es impagable para mucha gente", afirmó el concejal, al tiempo que observó cómo esta situación derivó en un incremento notable en la venta de bicicletas y motocicletas en Tandil.
El concejal explicó que la quita de aportes nacionales no fue la única variable, ya que los subsidios provinciales también sufrieron un retraso en su actualización. Según los datos aportados por el edil, el monto destinado a las seis empresas que operan en la ciudad pasó de 140 millones de pesos mensuales a 160 millones de entre marzo de 2024 y mayo de este año, una cifra que consideró congelada ante el avance de los costos operativos. Ante esta realidad, el bloque justicialista manifestó que es necesario discutir el fondo de la cuestión y no limitarse a parches temporales.
Desde el espacio de Fuerza Patria, se hizo un llamado a la responsabilidad política de todos los sectores, incluyendo al oficialismo y a los representantes de La Libertad Avanza. Valle cuestionó que se defienda la quita de subsidios a nivel nacional pero que luego no se brinden alternativas para los vecinos que dependen del colectivo para ir a trabajar. El edil sostuvo que, aunque históricamente el peronismo fue crítico de los aumentos, la coyuntura actual obligó a mirar el panorama con pragmatismo para evitar el cierre de las empresas y la pérdida de fuentes laborales.
El debate por la logística y el sistema de pliego
Una de las propuestas que el concejal puso sobre la mesa fue la revisión integral del funcionamiento del sistema de transporte, incluyendo la logística de los recorridos y la cantidad de prestatarias. Valle sugirió que Tandil podría analizar modelos como el de La Plata, donde existen menos empresas para una población mayor, lo que reduciría la carga administrativa y funcional. Actualmente, la ciudad cuenta con seis empresas y, en algunos sectores, como en el caso de la Línea Blanca, los conflictos por recorridos superpuestos son recurrentes.
El concejal recordó que el pliego vigente, que se terminó de acomodar en enero del año pasado, contemplaba una revisión semestral a sugerencia suya para monitorear el estado de las unidades y el cumplimiento de horarios. Sin embargo, reconoció que en el contexto de emergencia actual, discutir la renovación de flota o la higiene profunda de los coches parece una cuestión secundaria frente a la urgencia de que el colectivo pase por la parada. "Hoy la prioridad es cómo solucionamos el tema del servicio para que siga funcionando", enfatizó.
Para el bloque justicialista, es fundamental que el Estado municipal asuma un rol de control más estricto a través del sistema SUMO, que permite un seguimiento preciso de cada unidad. Valle insistió en que el transporte no puede ser visto únicamente como un negocio privado, sino como una política de Estado que influye directamente en el tránsito y la organización urbana de la ciudad. Si el sistema de pasajeros falla, el caos vehicular en el centro de Tandil se agravará por el uso excesivo de vehículos particulares y motos.
Regulación de Uber y plataformas digitales
Otro de los ejes que abordó el concejal fue el avance de las plataformas digitales de transporte como Uber y DiDi. Valle reconoció que, aunque estas aplicaciones están técnicamente prohibidas por la normativa local actual, su uso creció exponencialmente debido a la crisis económica y a la necesidad de los vecinos de buscar alternativas más económicas o salidas laborales rápidas. No obstante, advirtió sobre los riesgos de mantener este servicio en la informalidad absoluta.
El edil informó que el bloque está trabajando sobre la base de un proyecto presentado oportunamente por el concejal Juan Manazzoni para darle un marco normativo a esta actividad.
La postura de Valle es clara: para que exista una competencia justa, se debe exigir a los conductores de plataformas los mismos requisitos que a los taxistas y remiseros. Esto incluye la licencia de conducir profesional, un seguro para pasajeros transportados y el pago de tributos correspondientes.
Jurisprudencia
Valle hizo mención a un reciente fallo judicial en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires que sentó jurisprudencia al determinar que este tipo de transporte no puede ser considerado meramente "privado" bajo el Código Civil y Comercial, sino que debe adaptarse a las reglas del transporte público. Este antecedente refuerza la intención del Concejo Deliberante de Tandil de avanzar en una regulación que proteja tanto al usuario como al trabajador.
El concejal remarcó que el vacío legal actual representa un peligro latente ante la posibilidad de accidentes. "El día que pase un accidente, ¿quién se hace cargo si no hay seguros ni controles de VTV?", se preguntó. El referente justicialista concluyó que la discusión debe ser sincera y que, aunque ninguna medida dejará conformes a todos los sectores (taxis, remises y plataformas), el Estado no puede seguir mirando hacia el costado mientras el sistema de transporte de Tandil atraviesa su crisis más profunda en décadas.