Desde el Colegio de Médicos bonaerense advierten que la automedicación "no es un juego"
En un comunicado, la institución aseguró que ningún fármaco es inocuo y advirtió que el consumo sin asesoramiento profesional puede provocar sobredosis, interacciones peligrosas y demoras en el diagnóstico de enfermedades.
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El Colegio de Médicos de la provincia de Buenos Aires expresó su preocupación por el crecimiento de la automedicación y el uso indiscriminado de medicamentos de venta libre, al considerar que esta práctica representa un riesgo concreto para la salud y que la flexibilización en el acceso a estos productos puede generar una falsa percepción de seguridad entre la población.
Desde la Mesa Directiva de la institución cuestionaron que, en un contexto de desregulación y de campañas publicitarias que incentivan el consumo de medicamentos, se esté instalando la idea de que un fármaco de venta libre puede ser considerado un producto de consumo masivo. En ese sentido, remarcaron que "ningún medicamento es inocuo y la ausencia de receta médica no elimina sus riesgos".
Los profesionales señalaron que una de las situaciones más frecuentes es la duplicación involuntaria de dosis. Como ejemplo, explicaron que una persona puede ingerir un comprimido de paracetamol y, al mismo tiempo, un antigripal que también contiene ese principio activo, lo que puede derivar en una sobredosis y aumentar el riesgo de sufrir lesiones hepáticas graves.
Además, advirtieron sobre las consecuencias de combinar antiinflamatorios como ibuprofeno o naproxeno con aspirina o descongestivos, una práctica que puede incrementar las posibilidades de padecer hemorragias digestivas, daño renal y complicaciones cardiovasculares, especialmente en adultos mayores o personas con enfermedades preexistentes.
Otro de los riesgos señalados es la mezcla de antihistamínicos, antiespasmódicos y otros medicamentos con efecto sedante, que puede afectar el funcionamiento del sistema nervioso y cardiovascular, provocando somnolencia, disminución de los reflejos y otras complicaciones.
El informe elaborado por la entidad también hizo foco en el peligro de enmascarar los síntomas mediante la automedicación. Explicaron que un dolor abdominal que desaparece con un antiespasmódico, una fiebre que cede con un antipirético o un dolor persistente que se alivia con analgésicos pueden generar una sensación de mejoría, aunque la enfermedad que origina esos síntomas continúe avanzando sin diagnóstico.
En ese sentido, remarcaron que demorar la consulta médica por la desaparición momentánea de los síntomas puede significar que una patología sea detectada en etapas más avanzadas, reduciendo las posibilidades de un tratamiento oportuno.
Finalmente, desde el Colegio de Médicos insistieron en que "el medicamento no es una mercancía ni una solución mágica para cualquier malestar cotidiano", sino una herramienta terapéutica que debe utilizarse con criterio profesional. Asimismo, sostuvieron que ninguna campaña publicitaria ni medida de desregulación puede reemplazar el juicio clínico del médico ni el asesoramiento del farmacéutico, y subrayaron que la protección de la salud pública debe estar por encima de cualquier lógica exclusivamente comercial.
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