El día que Fangio se salvó en Tandil
Atragantado durante un almuerzo familiar, eligió venir a Tandil y ponerse en manos del otorrinolaringólogo Alfredo Martínez Goya. Ya recuperado, el quíntuple campeón habló del susto, elogió al piloto local Carlos Alberto Jarque
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Ocurrió 54 años atrás, precisamente el 24 de junio de 1972, en Balcarce, ciudad natal de quien fuera uno de los mejores pilotos del mundo de todos los tiempos. Cumplía ese día el "chueco" -apodado así por la forma arqueada de su pierna izquierda- 61 años de edad y los celebraba en la casa de sus padres -Herminia Deramo y Loreto Fangio- con ellos y otros familiares y amigos.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailDirían después sus allegados que Juan Manuel estaba muy nervioso ese día, por varios motivos, principalmente por el estado de salud de su padre anciano. Lo cierto es que por una u otra de las causas que le atribuían o por una de esas casualidades que suelen ocurrir sin tener motivos, durante el almuerzo, un hueso de pollo atascado en el esófago impidió de pronto la normal deglución de la comida, causando lógica inquietud en quienes lo acompañaban.
Alguien le aconsejó que tosiera para ver si podía expulsar el objeto en un golpe de tos, otros procuraron darle golpes en la espalda con el mismo propósito, pero el quíntuple campeón permanecía atragantado. Fue entonces que surgió la idea entre quienes lo rodeaban de trasladarlo con urgencia a Mar del Plata, la ciudad
más cercana, pero Fangio prefirió venir a Tandil.
