Adolfo Loreal analizó el crecimiento de Tandil y advirtió sobre los futuros desafíos en gestión y seguridad
En una entrevista profunda, el psicólogo Adolfo Loreal analizó el crecimiento demográfico de la última década, el impacto de la migración post pandemia y los desafíos que enfrentará la gestión pública para garantizar la seguridad y el bienestar social mediante el consenso y el cuidado del ciudadano.
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Con el desafío de pensar a largo plazo, el psicólogo, psicoanalista y docente Adolfo Loreal compartió una serie de reflexiones sobre el presente y el futuro de la ciudad.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailCon una mirada que trasciende lo clínico para adentrarse en lo sociológico y lo político, Loreal se definió a sí mismo como “un especialista en el estudio de las conductas humanas” y, fundamentalmente, “como un ciudadano con pensamiento crítico”, aclarando de antemano que se encuentra “lejos de ser un analista político tradicional”.
Durante la charla, el profesional desglosó lo que considera la escala humana de una ciudad para vivir, poniendo el foco en el Tandil proyectado hacia el año 2050.
En ese contexto, para Loreal no existe margen de duda respecto al presente de la localidad: “Yo creo que no hay ninguna duda, y no lo digo como una expresión de deseo sino que podemos observar que Tandil es una ciudad próspera, de crecimiento y desarrollo”, afirmó con contundencia.
Un crecimiento demográfico exponencial
Al analizar las variables que sustentan esta afirmación, Loreal hizo hincapié en lo ocurrido durante los últimos diez años en el Municipio. Según su observación –basada en datos del Indec- la población local aumentó aproximadamente en más de un 20 por ciento, pasando de 120.000 a 150.000 habitantes en un período de tiempo relativamente corto.
Tandil es una ciudad próspera, de crecimiento y desarrollo
Este fenómeno no es casual, sino que responde al potencial de una ciudad que ha sabido diversificar sus motores económicos.
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En ese sentido, destacó que el desarrollo se apoya en diferentes líneas que proveen una economía sólida, mencionando específicamente al agro, la industria, el turismo, el mercado inmobiliario y la cultura. “Es una ciudad con un potencial y con un desarrollo importantísimo”, subrayó, marcando que esta solidez es la que posiciona a Tandil como un polo de atracción permanente en la región y el país.
Sin embargo, este crecimiento trae consigo nuevos desafíos. Loreal observó que, a partir de la pandemia, se aceleró un fenómeno particular: el descubrimiento, por parte de los habitantes de las grandes urbes, del “mal de vivir” en ciudades compactadas.
El entrevistado describió con precisión el agotamiento de quienes habitan el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) y otras grandes concentraciones urbanas, donde las distancias son larguísimas y se produce un notable tiempo de vida perdido arriba del transporte público para transitar espacios que se han distanciado de la naturaleza.
El fenómeno de la migración y la vida nominal
Para el psicoanalista, la crisis sanitaria global funcionó como un catalizador. “Estas cosas se descubrieron en la pandemia y la gente se escapó hacia lugares más pequeños, más próximos, en los que las personas se conocen, donde somos nominales, no anónimos”, explicó. Esta nominalidad es, para Loreal, uno de los valores más preciados de Tandil: la posibilidad de ser reconocido por el otro, de no ser un número en la multitud.
Uno de los valores más preciados de Tandil es la posibilidad de ser reconocido por el otro, de no ser un número en la multitud
La búsqueda de una mejor calidad de vida implica recuperar el tiempo para lo esencial. En Tandil, según su visión, el tiempo no se pierde en el tránsito, sino que se invierte en los lugares donde se desarrolla la vida: la casa, el trabajo, los amigos y la familia. Frente al aumento del delito en las grandes ciudades, el anonimato y la desconexión con el entorno natural, Tandil aparece como una promesa de vida mejor.
“De repente aparece Tandil a una distancia relativamente próxima de estas urbes -de La Plata, Mar del Plata, Buenos Aires-, donde las distancias son próximas, donde la naturaleza es mucha, donde las posibilidades de trabajo son muchas y donde también hay posibilidades de desarrollo en el marco cultural”, detalló Loreal, vinculando estos factores con la movida migratoria de la última década, que incluye tanto a familias de otras provincias como a personas de países limítrofes que llegan en busca de empleo.
Los riesgos de la prosperidad y el desafío de la seguridad
No obstante, el psicólogo advirtió que este escenario de puertas abiertas tiene un lado B.
La ciudad, al volverse atractiva para el desarrollo humano, también se vuelve atractiva para factores negativos. “Todo es mejor para todos y es de posibilidad para todos, pero también es de posibilidad al delito, al narco, al aumento de la droga, al aumento de las adicciones, al aumento de la inseguridad”, alertó. Con una frase cruda pero realista, sentenció: “Es mejor para el que tiene ganas de venir a trabajar, pero también es mejor para el que tiene ganas de venir a robar”.
La ciudad, al volverse atractiva para el desarrollo humano, también se vuelve atractiva para factores negativos
Loreal, quien llegó a la ciudad hace 43 años y recordó haber sido recibido con afecto y oportunidades laborales, contrastó aquella época de “casas con las puertas abiertas” con la realidad actual, donde la instalación de alarmas se ha vuelto una necesidad imperante. Ante este panorama, fue categórico al señalar que existe una responsabilidad de gobierno ineludible para gestionar este crecimiento y frenar las consecuencias negativas.
La gestión pública y la transición política
Al referirse a la administración local, Loreal -también concejal mandato cumplido de la UCR- reconoció la transformación que ha vivido la ciudad bajo el mando de un gobierno que ha sido elegido durante seis períodos consecutivos, sumando aproximadamente 22 años de gestión.
Sin embargo, planteó que el futuro demandará una nueva mirada. “Si los logros no son de una sola persona ni de un solo gabinete, sino que de alguna manera dependen de tantas fuerzas de la ciudad, también me imagino que los fracasos deben depender de acciones diversas”, reflexionó.
Para el profesional, el movimiento hacia una nueva gestión y una nueva figura de Intendente representará un desafío mayúsculo. En este contexto, propuso una serie de variables para tener en cuenta en la expansión y el desarrollo de Tandil, enfocadas en potenciar las bondades humanas y mitigar las miserias sociales.
Cuidar y generar confianza: los pilares de la comunidad
Loreal introdujo dos conceptos que considera fundamentales para cualquier planificación urbana y social: cuidar y generar confianza.
Para ilustrar la importancia del cuidado, recurrió a una anécdota de la antropóloga Margaret Mead. Cuando le preguntaron dónde creía que se había iniciado la humanidad, Mead respondió que el hito fue el hallazgo del primer fémur soldado. “Para que un hueso de esa magnitud sane, alguien debió quedarse al lado del herido para proveerle agua, alimento y protección frente a las fieras”, recordó Loreal.
Loreal introdujo dos conceptos que considera fundamentales para cualquier planificación urbana y social: cuidar y generar confianza.
“Vale decir que la humanidad empieza en un acto de cuidado; no tenemos posibilidad de desarrollo de la humanidad si no nos cuidamos”, enfatizó el psicólogo.
En este sentido, celebró que el Concejo Deliberante haya declarado a Tandil como “ciudad compasiva”, lo que implica la capacidad de reconocer el dolor del otro y obrar en consecuencia.
Para que un gobierno esté a la altura de las circunstancias, Loreal sugirió que debe convocar a un mayor desarrollo democrático a través de los consensos. Criticó la tendencia de las democracias modernas hacia la hegemonía del pensamiento y el gobierno de unos pocos.
“Si realmente el sistema fuera democrático, hay que convocar a la diversidad: entonces el otro opina, con el otro debato, con el otro discuto; pero no peleo, no rompo: sumo”, sostuvo.
Propuestas para una planificación integral
Hacia el final de su intervención, Loreal delineó lo que, a su criterio, debería ser la hoja de ruta para el gobierno actual y los venideros. Propuso que la gestión local debe convocar a esa diversidad de pensamientos, aprovechando los recursos del Estado en articulación con la Provincia y la Nación, así como con el ámbito privado y las organizaciones de la comunidad.
Además recordó haber conversado hace muchos años con el intendente Miguel Lunghi sobre la necesidad de convocar a los que más saben de cada área para pensar estratégicamente el desarrollo.
“Que la actitud partidaria y los juegos de poder de los partidos vayan detrás de las necesidades de la comunidad”, reclamó, lamentando que en ocasiones importe más quién gana una elección que el bienestar general.
Finalmente, Loreal hizo un llamado a la transparencia y al control institucional. Consideró indispensable extremar los mecanismos de monitoreo y control, exigiendo que el Estado rinda cuentas claras no solo en lo financiero, sino también en el funcionamiento de todas sus áreas operativas para asegurar que el Tandil del futuro siga siendo, ante todo, un lugar para vivir con dignidad.
