El rol de las redes sociales y los creadores de contenido en la planificación del futuro de Tandil
La influencia digital ya no se limita al entretenimiento, sino que impacta en la forma en que la ciudad piensa y planifica su futuro. El streamer Santiago Hourcade analizó cómo estas nuevas voces transforman la comunicación, el pensamiento y la cultura.
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En el entramado de la comunicación actual, donde las redes sociales dejaron de ser simples espacios de entretenimiento para convertirse en ámbitos de construcción cultural y social, nacen figuras que reconfiguran la manera en que se piensa el futuro. En este marco, la voz de Santiago Hourcade, streamer y creador de contenido oriundo de Azul pero radicado desde hace diez años en Tandil, adquiere un valor singular al proyectar una mirada sobre la ciudad en el 2050.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailCon más de 18.000 seguidores en Instagram y una creciente presencia en plataformas como YouTube, Hourcade es uno de los tantos que representa un nuevo estilo y formato de comunicación.
Su recorrido está ligado a las transformaciones tecnológicas que atravesaron a toda una generación. “Básicamente a mí siempre me gustó el ambiente. Desde muy chico estuve involucrado en el mundo de las redes sociales y las plataformas, muy interesado por saber que ocurría”, recordó. Ese interés temprano no fue casual, sino que se vinculó a una época en la que internet comenzó a generar nuevas maneras de interactuar entre pares.
“Siempre me gustó crear algo, aunque sea pequeño como un Power Point o un meme, y poder compartirlo con mis amigos o gente cercana”, agregó. En ese interés creativo inicial se comenzaron a evidenciar sus ganas de producir, compartir y conectar. “Todo eso fue mutando y me llevó a consumir diferentes creadores de contenido, con los cuales me identifiqué ya que grababan su día a día frente a una cámara”, señaló, dejando en claro cómo la identificación con otros relatos digitales también construye identidad propia.
Es uno de los tantos que representa un nuevo estilo y formato de comunicación
Lo que comenzó como un pasatiempo para Santiago Hourcade se transformó, con el tiempo, en una práctica profesional. “Todo comenzó quizás como un juego, pero poco a poco se volvió más profesional. Yo empecé en mi casa con una cámara mientras jugaba a los jueguitos, pero conocer otras culturas y analizar la comunicación desde otras perspectivas me permitió formarme mucho más”, relató.
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A punto de cumplir 30 años, Hourcade inició su vínculo con el mundo digital entre los 12 y 15 años. Luego de años de consumo y participación, en 2021 tomó la decisión de dar el salto a la producción activa. Desde entonces, su trabajo se diversificó.
“Fui mutando. Hoy ya no hago streaming tan seguido, porque tengo otras tareas que hacer que me demandan mucho tiempo. Soy mi propio editor, mi propio community manager y también llevó adelante varios proyectos”, declaró. Sobre ese enfoque, reflexionó: “Hice streaming mucho tiempo, me divertí muchísimo y logré muchas cosas, pero creo que actualmente el foco está en otro lado”.
En esa reconfiguración del contenido aparece una lógica clave de la comunicación actual, como es la reutilización estratégica. La práctica de hacer streaming y luego utilizar ese contenido transmitido en vivo en otras redes sociales en forma de “recortes”, para que “no quede en la nada”, revela una economía del contenido donde cada producción se multiplica en distintos formatos y plataformas.
Su proyección del futuro de la ciudad
Más allá de lo técnico, la mirada de Hourcade sobre la comunicación contemporánea invita a pensar en una síntesis generacional. “Siento que el choque de pensamientos o maneras de hacer entre diferentes generaciones suma muchísimo. En algún momento se dieron cuenta que a ninguno de los dos les servía estar enfrentados y por eso se está llevando a cabo una fusión entre los medios tradicionales, el streaming y los creadores de contenido”, opinó. Esta convergencia no solo redefine los medios, sino que también plantea interrogantes sobre quiénes construyen el relato y desde qué lugares lo hacen.
Al pensar el Tandil del 2050, su reflexión adquirió una dimensión más profunda: “Me gusta mucho la pregunta porque invita a reflexionar. Al principio, cuando empecé a pensar sobre esto, sentí que la opinión mía no era tan importante. Pero, con el paso del tiempo, me di cuenta de que yo soy de Azul y vine en 2015 a Tandil a estudiar, entonces vi crecer a la ciudad desde fuera y luego desde dentro”. Esa doble mirada, externa e interna, le permitió observar los cambios con otra perspectiva.
“El crecimiento es innegable”, sostuvo el streamer. “Es innegable que Tandil está creciendo, lo dicen los datos y también lo vemos en la calle día a día. Al principio se hacían obras pequeñas o casas, pero ahora se construyen edificios y proyectos importantes”, aseguró. Sin embargo, el progreso material abre un dilema que atraviesa a muchas ciudades intermedias, que es cómo expandirse sin perder identidad. “En mi opinión, es importante que la ciudad crezca pero sin perder la esencia y la cultura de lo que es Tandil", manifestó el entrevistado.
Que la ciudad crezca pero sin perder la esencia y la cultura
En ese punto, emerge una advertencia que resuena como un llamado a la planificación consciente. “Quizás, al expandirse tan rápidamente, sea necesario implementar políticas correctas que acompañen el avance social, tanto a nivel político, económico y educacional”, reflexionó. En relación a este último eje, enfatizó: “Hay mucha gente que viene a Tandil a plantear su futuro y un desarrollo personal, por lo que se debería acompañar eso. Quiero que quienes vengan a Tandil en un futuro puedan tener las mismas oportunidades que tuve yo”.
Pensar el futuro también implica hacerse cargo del presente. “Creo que todos los problemas que no se traten hoy van a ser problemas del futuro y a mayor escala”, adviertió, aludiendo a cuestiones como la seguridad, la infraestructura, la urbanización y el tránsito.
Hacia el cierre, su mirada combinó crítica y confianza. “A mí me pasa como ciudadano que hay ciertas cosas en las que no estoy de acuerdo, viéndolas desde afuera, pero confío en que las personas que están van a poder tomas las mejores medidas para que Tandil crezca de la mejor manera”, garantizó.
En un mundo donde las voces digitales ganan protagonismo, la perspectiva de creadores de contenido como Hourcade no solo reflejan una experiencia individual, sino que interpelan a toda una comunidad. En definitiva, pensar el Tandil del 2050 no es un ejercicio de futurología, sino una invitación a decidir qué ciudad se quiere construir.
