Entre música y palabras, las nuevas generaciones proyectan cómo será el Tandil del 2050
La ciudad crece no solo en números, sino en creatividad y colaboración. Ignacio Segons, conocido como “Niño Neo”, representa a la nueva generación de artistas que encuentran en el rap, la literatura y otras expresiones un espacio para transformar la comunidad y proyectar el futuro local.
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Además del ámbito político, económico y demográfico, el crecimiento de Tandil se encuentra íntimamente ligado a lo cultural. Pensar la ciudad en términos culturales permite percibir cómo el arte se convierte en un espejo de su identidad y un motor de transformación social. Las manifestaciones artísticas no solo reflejan lo que es Tandil actualmente, sino que también proyectan lo que podría llegar a ser, un espacio en el que la creatividad y la colaboración definen su futuro. La localidad no solo ha crecido en números, sino también en ideas, en experimentación y en expresión colectiva.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailIgnacio Segons, conocido como “Niño Neo”, nació en Tandil en 2003. Consolidado como rapero y poeta, forma parte de una nueva generación de tandilenses, con una visión clara y una impronta decidida hacia adelante.
El artista, considerado un exponente de la escena musical local y con una fuerte presencia en el ámbito literario, forma parte del semillero cultural de la ciudad. Su trayectoria combina letras reflexivas y emocionales, que invitan a pensar tanto en la vida cotidiana como en la construcción de un futuro distinto, más conectado con el arte y la comunidad. Además, es colaborador de El Eco de Tandil, donde escribe columnas de opinión que se publican todos los domingos en el segmento “La Vidriera”, abordando temáticas que invitan a la reflexión y dejan pensando al lector.
Se crece también en ideas, en experimentación y en expresión colectiva.
“En Tandil hay un nivel artístico de gente muy joven que ya tiene una visión y una calidad de escritura que, para mí, se va a desarrollar y crecer muchísimo”, aseguró. Si bien existen espacios de formación musical, el rapero destacó que el acceso al arte trasciende lo institucional. “El arte llega por todos lados. La educación formal en los establecimientos es importante, pero existen un montón de focos artísticos que tocan a la gente de manera directa y emocional”, explicó.
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Para Segons, “el arte da vida”. El tandilense aseguró que muchos jóvenes han encontrado en la música, la danza, el teatro o la literatura un camino para superar dificultades, incluso adicciones.
“Se trata de personas que no han tenido acceso a la formación académica, pero que se han encontrado con el arte desde otra perspectiva. Aun sin estudios formales, crear y expresar les cambió la vida por completo”, afirmó. “La red de contención entre los artistas es enorme”, sentenció.
“En Tandil se mantiene un sentido de unión y pertenencia entre quienes están creando”, agregó. Actualmente residente en Buenos Aires, donde estudia la Licenciatura en Artes de la Escritura en la Universidad Nacional de las Artes (UNA), Segons destacó la diferencia entre las escenas culturales de ambas ciudades. “En Buenos Aires hay muchos jóvenes talentosos, pero la escena está más dividida. No existe esa homogeneidad que sí se percibe en Tandil”, explicó, señalando cómo la colaboración fortalece la creación y genera oportunidades. “Creo que en Tandil cada vez más artistas se unen”, afirmó.
La juventud trae consigo nuevos ritmos y estilos, generando identidad y un sentido de comunidad. Géneros como el rap, el trap, la cumbia o el reggaetón representan para los jóvenes espacios de pertenencia y experimentación. “Si bien existe cierta resistencia de parte de las generaciones anteriores con la nueva música, me parece algo súper natural. No creo que sea algo que ocurre solo en Tandil. La vanguardia artística necesita romper con lo establecido para encontrar su peso y relevancia”, manifestó “Niño Neo”.
Imaginar el futuro de Tandil
Pensar en el Tandil del 2050 implica imaginar una ciudad abierta a la innovación y a la diversidad. “Creo que nos convertiremos en una ciudad moderna, rompiendo un poco con la idea de Tandil como pueblo donde todos nos conocemos. Ese concepto, heredado de generaciones anteriores, ya no se sostiene. Mi generación no se conoce entre todos, y creo que eso es positivo”, reflexionó. “Estamos avanzando hacia un Tandil con más oportunidades, más diversidad de propuestas, donde se respira curiosidad y descubrimiento. Hay mucho más por explorar, más gente, más opciones”, añadió.
En Tandil se mantiene un sentido de unión y pertenencia entre quienes están creando
Para que el arte local alcance un protagonismo pleno, también será necesario desafiar hábitos y costumbres establecidas. “Estos espacios deben generarse, pero necesitan un imaginario colectivo que los respalde. Hay muchos proyectos y gestores culturales, pero falta que la comunidad se acerque y elija participar de ellos”, indicó Segons.
En este sentido, comparó la recepción de propuestas locales con las que llegan del exterior, señalando que lo nacional muchas veces tiene más visibilidad y concurrencia. Este fenómeno no necesariamente se debe a una cuestión de calidad, sino por el reconocimiento y la difusión que ya poseen. “Hay un montón de iniciativas increíbles en Tandil, pero muchas veces pasan desapercibidas porque no tienen la misma promoción o el mismo alcance que lo nacional”, explicó.
Para consolidar el crecimiento artístico, “Niño Neo” subrayó el rol fundamental que deberá tener el Estado y los privados. “No sé exactamente cómo, pero es crucial encontrar puntos de encuentro que integren a los jóvenes que vienen a estudiar. Hay un flujo enorme que no siempre se conecta, y necesitamos espacios culturales que vinculen a quienes nacieron en Tandil con quienes llegan de afuera. Cuanto más se mezclen, mejor”, concluyó.
De esta manera, los jóvenes encuentran en Tandil un lugar para expresarse y proyectar sus ideas. Aunque es imposible saber con certeza cómo será la ciudad en 2050, se puede afirmar que las futuras generaciones heredarán un lugar más diverso, creativo y conectado, donde el arte seguirá siendo motor de identidad y transformación social.
