La caída del pistolero que desafió a la policía bonaerense
Perseguido por homicidios en varias ciudades y célebre por sus fugas, “Pólvora” Giménez murió en un sangriento enfrentamiento que puso fin a casi veinte años de delito.
:format(webp):quality(40)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2026/01/casos_policiales_ia.png)
Luego del crimen en De la Canal, "Pólvora mató en Ayacucho, con propósito de robo, al vendedor de fruta Juan
Clérici y en Adrogué, en compañía de un tal Carrizo (a) "El Tucumano", al policía Mario Daguerre. Encerrado de nuevo en un calabozo, fue objeto después de la "máquina eléctrica", como se denominaba en el argot policial a la picana. Acusado más tarde de otros homicidios en La Plata, La Matanza y Florencio Varela, fue a dar con sus huesos al penal de la capital provincial, de donde se evadió con otros reclusos, en una famosa operación que él mismo organizó.
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu emailDe ahí en más, el criminal procuró salir de la zona donde era intensamente buscado, pero la policía obtuvo el dato preciso acerca de dónde podía hallarlo. Por eso una fuerza considerable, puesta a modo de escalón para
frustrar cualquier intento de fuga, rodeó la casa de la localidad de Tolosa donde se hallaba. Ocupó también las viviendas vecinas de toda una manzana y fue estrechando el cerco.
¿Se aproximaba el fin del maleante?¿O conseguiría escapar como tantas veces? Llegada la medianoche, según el diario "El Argentino" de La Plata, el pistolero dormía a la intemperie, junto a una higuera y debajo de un duraznero, en el fondo de la vivienda rodeada. Cuando momentos después la primera claridad del viernes 1 de febrero de 1938 apuntaba en el oriente, el comisario Antonietti, jefe del operativo, consideró que era el momento oportuno y procurando hacer el menor ruido posible, avanzó al frente de sus subordinados abriéndose paso en medio de las malezas. Pistola en mano y con escudo protector, se asomó a una ventana
abierta, levantando el caño del arma.
