Natación y prácticas acuáticas: el agua como espacio de salud y bienestar
El contacto con el agua no solo favorece la salud física y respiratoria, sino que también mejora el bienestar emocional, promueve la autonomía y ofrece herramientas de seguridad y disfrute desde la infancia hasta la adultez mayor.
Aprender a moverse en el agua, perder el miedo, mejorar la respiración y descubrir nuevas posibilidades corporales son algunos de los beneficios que destacan quienes trabajan diariamente en la enseñanza de la natación y las prácticas acuáticas.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailEl acceso al agua no está ligado únicamente al deporte competitivo, sino también a la salud, la rehabilitación, la inclusión y la calidad de vida, indicó Paola Beninato, profesora de Educación Física, docente del CEF 42, del Instituto de Educación Física, del Instituto Superior N°166 y la Escuela Ernesto Sábato.
En diálogo con Eco Salud de El Eco Multimedios, la docente manifestó que las prácticas acuáticas abarcan mucho más que la natación tradicional. “Es una habilidad acuática, motriz y también es un deporte”, al diferenciar entre la natación como disciplina deportiva y las prácticas acuáticas como un universo más amplio de actividades vinculadas al agua.
En ese sentido, señaló que “las prácticas acuáticas tienen que ver con todo lo que se hace en el agua y que no solamente implique una actividad deportiva como, por ejemplo, nadar”, e incluyen gimnasia acuática, natación artística, clavados, rehabilitación y actividades recreativas.
El agua como herramienta de salud y prevención
Uno de los aspectos más destacados de las actividades acuáticas es su aporte a la prevención y al bienestar integral. El agua permite movimientos diferentes a los que se realizan fuera de ella y favorece el trabajo corporal con menor impacto.
“No es que no pesas en el agua, porque el peso lo seguimos teniendo, pero es una realidad que por las leyes de la física sabemos que nos permite deslizarnos y movernos de otra forma”, explicó Beninato.
La especialista remarcó que muchas personas encuentran en el agua una sensación de alivio y relajación.
Además, destacó el valor preventivo de aprender a desenvolverse en el medio acuático desde edades tempranas.
Beneficios físicos y emocionales
La natación suele ser considerada una de las actividades físicas más completas por el trabajo integral que realiza el cuerpo y por sus beneficios cardiovasculares y respiratorios.
“Está demostrado científicamente que realmente mejora la capacidad aeróbica, la mecánica respiratoria”, indicó Beninato, quien además recordó que muchas veces las prácticas acuáticas son recomendadas por profesionales de la salud para acompañar tratamientos o rehabilitaciones.
En relación con la respiración, explicó que uno de los principales desafíos para quienes comienzan es aprender a coordinar el ingreso y la salida del aire bajo el agua. “Mucha gente se frustra y abandona porque dice ‘yo no puedo respirar bajo el agua’. Justamente la idea es una metodología en donde te enseñen a respirar”, expresó.
La profesora remarcó que el aprendizaje en el agua también está profundamente ligado a las emociones y a la historia personal de cada persona.
“Cada uno tiene su propio recorrido y su propia trayectoria que tiene que ver con sus emociones, con lo que le pasó previamente en su historia personal”, expresó.
En ese sentido, explicó que muchas veces el mayor desafío es superar el miedo y ganar confianza dentro del agua. “Mucha gente llega pensando que no va a poder, pero es práctica, confianza y tiempo”, sostuvo.
Además, destacó que cuando alguien logra soltarse y sentirse seguro aparece una sensación de bienestar y disfrute que transforma la experiencia. “Después de una clase de natación estás cansada, pero te sentís bien, hay una sensación de placer muy grande y eso hace que quieras volver”, afirmó.
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Aprender en cualquier etapa de la vida
Otro de los puntos centrales es que la enseñanza acuática puede iniciarse en cualquier momento de la vida. Desde bebés hasta adultos mayores pueden acceder a este tipo de actividades, adaptadas a cada necesidad y proceso personal.
“El aprendizaje es hasta el último día de tu vida”, afirmó la profesora, quien destacó que actualmente la educación acuática contempla mucho más las emociones, los miedos y las experiencias previas de cada persona.
“Cada uno tiene su propio recorrido y su propia trayectoria que tiene que ver con sus emociones, con lo que le pasó ese día o previamente en su historia personal”, explicó.
La especialista remarcó que muchas personas adultas llegan con temores o frustraciones acumuladas, mientras que los niños suelen acercarse desde el juego y la diversión. “El niño no va porque sabe que le hace bien en la salud; va a divertirse, a jugar y a pasarla bien”, sostuvo.
En este sentido, insistió en la importancia de respetar los tiempos individuales y evitar la frustración. “Es práctica, es confianza y saber que lo va a lograr tarde o temprano”, expresó.
Natación e inclusión
Las prácticas acuáticas también cumplen un rol fundamental en materia de inclusión. En el CEF 42 se desarrolla un espacio de natación para personas con discapacidad que reúne a niños y jóvenes con diferentes condiciones.
“Creemos que es brindar realmente inclusión y oportunidades para que todos puedan acceder”, destacó Beninato.
La docente contó que junto a profesores de distintas ciudades del sur de la provincia de Buenos Aires conformaron un espacio de natación para personas con discapacidad con el objetivo de generar lugares de participación e inclusión.
“Junto con profesores de Tres Arroyos, Necochea, Mar del Plata, Benito Juárez, Olavarría y Balcarce armamos una especie de liga regional de natación adaptada para que los chicos tengan estas experiencias de acceso a torneos como cualquier otro niño o cualquier otra persona”, señaló.
Además, destacó que estos encuentros permiten fortalecer el derecho al deporte y promover oportunidades para nadadores con discapacidad motora, intelectual, visual y auditiva.
La docente alentó a quienes todavía no tuvieron contacto con las prácticas acuáticas a animarse y acercarse a distintas propuestas disponibles en la ciudad. “Practiquen, hace bien, se siente bien”, resumió.