El cuerpo habla en conjunto: cómo la osteopatía aborda el dolor desde una mirada integral
Combina conocimientos de anatomía, fisiología y biomecánica con terapia manual para abordar distintas afecciones musculoesqueléticas y viscerales. El trabajo interdisciplinario y la prevención aparecen como pilares para mejorar la calidad de vida de los pacientes.
Dolores de espalda, cervicales, hombros, rodillas o incluso trastornos digestivos como el reflujo pueden tener un abordaje desde la osteopatía. Lejos de la imagen de las manipulaciones bruscas que suelen viralizarse en redes sociales, los especialistas sostienen que el tratamiento busca comprender al cuerpo como una unidad, identificar el origen del problema y acompañar los procesos de recuperación junto a otras disciplinas de la salud.
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu emailLa osteopatía es una disciplina que entiende al cuerpo como un sistema integrado, donde el dolor no siempre se origina en el lugar donde se manifiesta. A través de técnicas manuales y de un profundo conocimiento de la anatomía, la fisiología y la biomecánica, busca detectar las causas de las alteraciones y favorecer la capacidad de autorregulación del organismo.
"La osteopatía es una forma de estudiar al cuerpo a través de la anatomía, la fisiología y la biomecánica en la cual abordamos los tejidos con terapia manual, no hay equipamientos. Está muy estudiada la parte estructural, que tiene que ver con la columna y los huesos, pero también existe una parte visceral y otra cráneo-sacra", explicó Maximiliano Roffé, kinesiólogo y osteópata.
El origen de esta disciplina se remonta a 1874, cuando Andrew Taylor Still desarrolló sus principios luego de una experiencia personal marcada por la pérdida de tres hijos a causa de una meningitis. A partir de entonces comenzó a estudiar en profundidad el funcionamiento del cuerpo humano y formuló conceptos que aún hoy siguen vigentes.
En diálogo con Eco Salud de El Eco Multimedios, el osteópata indicó que "uno de esos principios es la ley de la arteria. Lo más importante era la circulación de la sangre. Donde el sistema circulatorio y el sistema linfático funcionan bien, el cuerpo tiene posibilidad de regeneración o restauración", señaló.
Otro de los pilares es comprender al organismo como una unidad. Por eso, el tratamiento no siempre se concentra en el sitio donde aparece el dolor.
"Generalmente cuando vienen con un dolor específico trabajamos muchas veces a distancia, ni siquiera sobre la zona del dolor. Hay compensaciones y adaptaciones que el cuerpo hace y, si encontramos la causa del problema, mejoramos el síntoma", describió.
Esa mirada explica por qué un dolor de rodilla puede tener su origen en la columna o una molestia en el hombro relacionarse con otra estructura corporal.
:format(webp):quality(40)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2026/07/la_osteopatia_es_una_disciplina_que_entiende_al_cuerpo_como_un_sistema_integrado.webp)
Más allá del dolor muscular
Si bien las consultas más frecuentes están relacionadas con dolores lumbares, cervicales, de hombros, rodillas o tobillos, la osteopatía también puede intervenir en otros cuadros.
"Todo lo osteoartromuscular es lo más común: una lumbalgia, una ciática, una hernia de disco. Pero también vemos casos menos frecuentes como lesiones de coxis, alteraciones del lagrimal o problemas viscerales como el reflujo."
No obstante, remarcó que antes de cualquier intervención es fundamental comprender el origen del problema y determinar si requiere tratamiento médico.
Derribar mitos
Uno de los objetivos es diferenciar la práctica profesional de las imágenes que suelen circular en redes sociales.
"No solo es tratar con manipulaciones o hacer sonar algo. No buscamos eso todo el tiempo", refirió Roffé. El especialista explicó que las técnicas varían según cada paciente y que existen situaciones en las que determinadas manipulaciones están contraindicadas.
"Si viene una persona de 75 años, no entramos por la vía estructural. Puede tener osteoporosis o alguna patología que sea una bandera roja para nosotros", subrayó.
En ese sentido, insistió en que el criterio clínico debe estar por encima de cualquier técnica aprendida. "Si hay una persona con mucha rigidez y aprendí una maniobra para determinada cosa, no me tengo que guiar solo por la maniobra, sino por lo que está pasando esa persona en ese momento", describió.
El abordaje se adapta a la edad, la condición física y los antecedentes de cada persona. En muchos casos, el tratamiento se basa en movilizaciones suaves, trabajo sobre los tejidos y la respiración, sin manipulaciones bruscas.
El osteópata remarcó que el principal objetivo es aliviar el dolor sin generar riesgos, priorizando siempre una evaluación integral y personalizada.
Un trabajo interdisciplinario
La osteopatía no pretende reemplazar otros tratamientos, sino complementarlos. "Lo más importante es la interdisciplina. Hay un montón de cosas que nosotros no sabemos", subrayó Roffé. Por eso, cuando detectan alteraciones sistémicas, la derivación médica es prioritaria.
"Si la tiroides funciona mal, hay una alteración sistémica y primero tiene que regularse con un endocrinólogo. Si hay una arritmia o una alteración cardiovascular, primero tiene que actuar el médico", afirmó.
También destacó el trabajo conjunto con profesores de educación física y otros profesionales para sostener los resultados obtenidos durante las sesiones.
"Muchas veces hacemos un montón de cosas en la camilla, pero si después el paciente no puede mantener esos cambios con actividad física, vuelve con la misma sintomatología", advirtió.
:format(webp):quality(40)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2026/07/el_abordaje_se_adapta_a_la_edad_la_condicion_fisica_y_los_antecedentes_de_cada_persona.webp)
El reflujo, desde una mirada integral
Además de las afecciones musculoesqueléticas, la osteopatía también puede acompañar el tratamiento de algunos trastornos digestivos, como el reflujo gastroesofágico, siempre como complemento de la evaluación y el seguimiento médico.
El abordaje se centra en mejorar la movilidad y el funcionamiento de estructuras involucradas en la digestión, como el diafragma, el esófago y el estómago, mediante técnicas manuales específicas y ejercicios respiratorios.
Sin embargo, el primer paso es identificar el origen del síntoma. "Es importante saber realmente de dónde viene el problema", explicó el especialista, al señalar que, en algunos pacientes, el reflujo puede estar asociado a alteraciones mecánicas, mientras que en otros guarda relación con el funcionamiento del sistema nervioso o con factores emocionales.
Por eso, Roffé remarcó la importancia de un enfoque interdisciplinario que permita evaluar cada caso de manera integral y definir el tratamiento más adecuado.
La influencia de las emociones
Otro aspecto que aparece en la consulta es el impacto que pueden tener las emociones sobre el cuerpo. "Hay muchas situaciones que son somatoemocionales y el cuerpo las está reflejando."
Aunque aclaró que ese abordaje suele requerir la participación de otros profesionales, destacó que reconocer esa dimensión también forma parte de una atención integral.
Pacientes informados y sin falsas promesas
Lejos de ofrecer soluciones inmediatas, el enfoque propone acompañar procesos de recuperación. "Sería lo más lindo que el paciente salga de una consulta totalmente recuperado, pero generalmente no pasa."
Por eso, Roffé explicó que cada tratamiento incluye una planificación con objetivos y tiempos de evolución. "Mi objetivo siempre es que la persona vuelva a la misma función y al mismo nivel que tenía antes."
Finalmente, dejó un mensaje dirigido a quienes buscan respuestas para sus dolencias. "Interconsulten. No se queden con una sola mirada ni con una sola palabra. Hay estudios que avalan muchas de estas cosas y los tratamientos pueden variar muchísimo. Explicarle al paciente qué vemos y cómo lo vamos a abordar le da tranquilidad para empezar el tratamiento", concluyó.
A Maximiliano Roffé pueden encontrarlo en Pellegrini 996 o a través de Instagram como @osteopataroffe