Casi 300 estudios en un año y más de 70 casos detectados: el impacto de Retinar en la salud pública
La plataforma basada en inteligencia artificial permitió ampliar el acceso al diagnóstico temprano de retinopatía diabética, una de las principales causas de ceguera prevenible en adultos.
Desarrollada en Tandil, la plataforma Retinar utiliza inteligencia artificial para detectar en forma temprana la retinopatía diabética. En su primer año de implementación permitió realizar 296 estudios y detectar más de 70 casos que requerían atención especializada, ampliando el acceso a una práctica clave para prevenir la ceguera.
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu emailLa cifra cobra aún más relevancia si se la compara con la situación previa. "Hasta junio del año pasado el subsector público pesquisaba cero. Pasamos de cero a casi 300", destacó la doctora Martina Iparraguirre, directora del Hospital Julieta Lanteri, quien junto a José Ignacio Orlando, fundador de Retinar, remarcaron la importancia de esa herramienta.
En diálogo con Eco Salud de El Eco Multimedios, explicaron que se trataba de un estudio que históricamente encontraba múltiples obstáculos para su realización.
Detectar antes de que aparezcan los síntomas
La retinopatía diabética es una complicación frecuente de la diabetes y suele desarrollarse de manera silenciosa.
"La glucemia elevada tiene una etapa silente. Mientras el azúcar va dañando órganos como el riñón, los nervios, la retina y el corazón, los pacientes pueden sentirse perfectamente bien. Cuando aparecen los síntomas suele ser bastante tarde", explicó Iparraguirre.
Según detallaron, la enfermedad es una de las principales causas de pérdida de visión en personas en edad laboral. "Es la primera causa de ceguera en adultos económicamente activos. Personas totalmente funcionales pueden perder la visión por esta afección", puntualizó Orlando.
Más de 70 casos detectados
Uno de los datos más relevantes del primer año de funcionamiento es que la herramienta permitió identificar pacientes que requerían atención especializada.
"Ya detectamos más de 70 casos de riesgo que hubiésemos perdido si no existiera esta herramienta", señaló el fundador de Retinar.
El sistema analiza imágenes de fondo de ojo tomadas con un retinógrafo y determina en pocos minutos si el paciente necesita ser derivado a un oftalmólogo.
"Encontramos más de 70 personas que ya tenían algún grado de daño y requerían algún tipo de tratamiento o seguimiento. Son pacientes que probablemente no habrían llegado a tiempo al diagnóstico", resaltó.
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La inteligencia artificial como herramienta
Desde el equipo remarcan que el valor de Retinar no radica únicamente en la tecnología, sino en la posibilidad de ampliar el acceso a la salud.
"La inteligencia artificial acá es una excusa para resolver un problema concreto. Nos permite llevar este servicio a personas que antes no tenían acceso, pero después hay que construir toda una red para garantizar el tratamiento", señalaron.
A partir de los diagnósticos obtenidos, se articuló una red entre hospitales locales y centros de referencia provinciales para garantizar la atención de los casos detectados.
La directora del Hospital Julieta Lanteri destacó que uno de los desafíos fue construir un circuito de atención para los pacientes que requieren seguimiento especializado.
"Hay una oftalmóloga en el Municipio que recibe los casos menos complejos y termina de organizar las derivaciones", explicó. A partir de esa instancia, los pacientes pueden ser derivados a centros de mayor complejidad como el Hospital Rossi, el Hospital “El Cruce” o el Hospital Interzonal General de Agudos “Dr. Pedro Fiorito” de Esteban Echeverría, según las características de cada caso.
"En el Lanteri comienza el trayecto del usuario. Puede terminar ahí y volver a controlarse en 12 meses o continuar dentro de esta red que armamos para evitar que el paciente pierda la visión", describió Iparraguirre.
Un control simple que puede evitar la ceguera
El procedimiento es sencillo, no requiere dilatación de pupilas ni la presencia de un oftalmólogo durante el estudio. "El paciente sólo tiene que sentarse frente al equipo y tomarse una fotografía de la retina. En pocos minutos podemos saber si necesita una derivación o si puede volver a controlarse dentro de un año", explicó Orlando.
Actualmente el retinógrafo funciona de lunes a viernes en el Hospital Julieta Lanteri y la demanda es prácticamente espontánea. "Es muy raro que alguien venga y no pueda hacerse el estudio. Nuestro objetivo es obtener la mayor cantidad de imágenes posible para detectar tempranamente los casos que necesitan atención", especificó su directora.
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Un impacto sanitario y económico
Además del beneficio para los pacientes, los impulsores del proyecto destacan el impacto que la detección temprana puede tener sobre el sistema sanitario.
"Los tratamientos en etapas avanzadas son mucho más costosos. Una persona que pierde la visión requiere atención permanente y, muchas veces, una pensión por discapacidad. Prevenir siempre es más eficiente que llegar tarde", remarcó Orlando.
El investigador explicó que las proyecciones realizadas por el equipo muestran la magnitud económica del problema. "Si llegáramos apenas al 5 por ciento de la población diabética que sabe que tiene diabetes, estaríamos hablando de unas 90.000 personas. Dentro de ese grupo estimamos que alrededor de 17.000 necesitarán algún tipo de tratamiento por retinopatía diabética", detalló.
Según los cálculos realizados por Retinar, si esas personas perdieran la visión en los próximos años, el Estado debería afrontar cerca de 5.000 millones de pesos mensuales en pensiones por discapacidad, sin contar los costos asociados a tratamientos de alta complejidad, rehabilitación y asistencia permanente.
"Cuando la enfermedad se detecta tarde, los tratamientos son mucho más caros. Una vitrectomía o las intervenciones necesarias en estadios avanzados tienen costos significativamente mayores que un tratamiento precoz o un buen control metabólico. Por eso, además de mejorar la calidad de vida de los pacientes, la prevención permite un uso más eficiente de los recursos del sistema de salud", sostuvo.
A un año de su implementación, Retinar muestra resultados concretos: donde antes no existían controles sistemáticos en el sistema público, hoy casi 300 personas pudieron acceder a un estudio preventivo y decenas iniciaron tratamientos que podrían evitar la pérdida irreversible de la visión.