Bronquiolitis y cuadros respiratorios: especialistas brindan pautas de alarma ante aumento de consultas
En el marco de la temporada invernal, profesionales del Hospital de Niños "Debilio Blanco Villegas" advirtieron sobre el incremento de patologías respiratorias y brindaron recomendaciones clave para identificar signos de alerta, evitar la saturación de las guardias y promover medidas de prevención domiciliarias.
Con la llegada del frío intenso, el Hospital de Niños “Debilio Blanco Villegas”registra un aumento sostenido en la demanda de atención, principalmente vinculada a cuadros respiratorios que afectan a los más pequeños, indicaron las médicas pediatras María José Pastor y Sofía Mores.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailDurante la reciente emisión de Plataforma Magazine, programa que se emite por Eco TV y Tandil FM 104.1, las profesionales explicaron que, si bien la mayoría de los casos corresponden a cuadros virales leves, es fundamental que las familias mantengan un seguimiento cercano. Entre las patologías más frecuentes se encuentran el resfrío común, las anginas, la laringitis y, especialmente en lactantes menores de 6 meses, la bronquiolitis. En este grupo etario, el virus sincicial respiratorio se posiciona como el principal agente causal, siendo una de las causas más comunes de internación.
Los más vulnerables
Las profesionales explicaron que los lactantes menores de seis meses constituyen el grupo de mayor riesgo, especialmente frente al Virus Sincicial Respiratorio (VSR), principal responsable de las bronquiolitis.
"En los bebés pequeños lo que más preocupa es la dificultad respiratoria. Son chicos que se agitan mucho, les cuesta alimentarse, tienen mucha congestión nasal y eso hace que no puedan respirar bien. Muchas veces esa es la principal causa por la cual terminan internados", señalaron.
En ese sentido, remarcaron que los padres deben prestar especial atención a cualquier signo que indique que el bebé está realizando un esfuerzo para respirar.
Cuáles son las señales de alarma
Las pediatras indicaron que existen síntomas que requieren una consulta médica sin demora. "Las principales pautas de alarma son la fiebre persistente durante más de dos o tres días, el decaimiento importante y, sobre todo, los signos de dificultad respiratoria", explicaron.
Entre esos signos mencionaron el hundimiento de las costillas o del esternón al respirar, el movimiento exagerado de las alas de la nariz, la respiración rápida, el cabeceo en los bebés y el uso de los músculos del abdomen para respirar.
También advirtieron que "la coloración azulada o morada alrededor de la boca, la dificultad para alimentarse, las pausas respiratorias o las convulsiones febriles son motivos para consultar de inmediato".
En los niños más grandes, los cuadros respiratorios pueden desencadenar crisis asmáticas, neumonías u otitis, enfermedades que en algunos casos requieren tratamiento con antibióticos cuando aparece una infección bacteriana asociada.
Cómo viene la temporada de bronquiolitis
Respecto de la situación epidemiológica actual, las profesionales señalaron que "hay bastantes pacientes internados por cuadros respiratorios", aunque aclararon que "la gran mayoría han sido cuadros leves que resolvieron dentro del tiempo esperado".
Las médicas pediatras del Hospital de Niños indicaron además que los virus que más se detectaron hasta el momento fueron el Virus Sincicial Respiratorio y los virus de Influenza A y B.
"Clínicamente son cuadros muy similares y el tratamiento también es prácticamente el mismo. La diferencia es que para la influenza contamos con una medicación específica si el diagnóstico se realiza en el momento oportuno", explicaron.
La prevención sigue siendo la mejor herramienta
Las especialistas insistieron en que muchas de estas enfermedades pueden prevenirse con medidas sencillas. "Son enfermedades altamente transmisibles, pero también muy fáciles de prevenir mediante el lavado frecuente de manos, la ventilación de los ambientes, evitando el humo del tabaco y sosteniendo la lactancia materna", afirmaron.
A ello sumaron la importancia de cumplir con los controles pediátricos y mantener el calendario de vacunación al día.
"Hoy contamos con la vacuna contra el Virus Sincicial Respiratorio para las embarazadas. Es una herramienta muy importante porque permite transmitir anticuerpos al bebé antes del nacimiento y disminuir el riesgo de internación durante los primeros meses de vida", destacaron.
También aumentan los cuadros gastrointestinales
Durante el invierno no sólo aumentan las enfermedades respiratorias. Las pediatras explicaron que muchos virus, especialmente la influenza, también producen síntomas digestivos.
"Muchos pacientes consultan por diarrea, náuseas, vómitos o dolor abdominal porque estos síntomas pueden coexistir con el cuadro respiratorio", señalaron.
En esos casos recomendaron mantener una adecuada hidratación, extremar las medidas de higiene y continuar con la alimentación según la tolerancia del niño.
Cuándo ir a la guardia
Las médicas recordaron que, durante esta época del año, el Hospital de Niños concentra una gran demanda de consultas, tanto de Tandil como de ciudades vecinas.
"Es inevitable que en una guardia con tantos pacientes circulen virus respiratorios. Por eso recomendamos utilizar barbijo cuando hay síntomas respiratorios, higienizar las manos con frecuencia y evitar permanecer más tiempo del necesario en la sala de espera", indicaron.
Asimismo, remarcaron la importancia de consultar primero con el pediatra de cabecera cuando el cuadro no presenta signos de gravedad.
"En casa se puede hacer mucho: ofrecer líquidos, mantener la lactancia, controlar la fiebre y observar la evolución. La fiebre no es una enfermedad sino un mecanismo de defensa del organismo, y la tos también cumple una función al ayudar a limpiar las vías respiratorias. No se indican jarabes para la tos ni antibióticos si no son necesarios", explicaron.
El regreso a la escuela
Finalmente, las profesionales señalaron que los niños sólo deberían reincorporarse a la escuela o al jardín cuando hayan permanecido al menos 24 horas sin fiebre y hayan recuperado su estado habitual.
"Los padres tienen que notar que el niño volvió a comer, dormir, jugar y comportarse como lo hacía normalmente. Recién ahí es recomendable regresar a las actividades escolares", concluyeron.