Psoriasis: qué es, cómo se trata y por qué debe abordarse como una enfermedad sistémica
La psoriasis es una patología autoinflamatoria que requiere un enfoque integral más allá de las lesiones cutáneas, explicó el médico dermatólogo Togo Bustamante. Asimismo, destacó la importancia de los hábitos saludables y los nuevos tratamientos biológicos.
La psoriasis ha dejado de ser considerada una afección exclusiva de la piel para entenderse hoy como una enfermedad sistémica y multifactorial.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailSegún detalló el doctor Togo Bustamante, médico dermatólogo, esta patología autoinflamatoria presenta manifestaciones cutáneas y articulares, pero también posee un componente metabólico relevante, similar a condiciones como la diabetes o la hipertensión.
“Hoy es clave abordar al paciente desde la parte clínica cardiovascular, dermatológica y reumatológica”, señaló el especialista en el programa Plataforma Magazine, que se emite por Eco TV y Tandil FM, 104.1.
El enfoque actual busca trascender el tratamiento superficial con cremas, ya que, como advirtió el médico, limitar la terapia a productos tópicos es como “tapar la luz con la mano”. El objetivo es controlar el estado inflamatorio general del organismo, el cual puede verse exacerbado por el estrés, la mala alimentación y el sedentarismo.
El origen de la enfermedad sigue siendo desconocido, aunque existe una predisposición genética clara. Si bien tener familiares con la patología aumenta las probabilidades de padecerla, no es una condición absoluta. El estilo de vida y los factores ambientales actúan como gatillantes que pueden desencadenar el inicio de la enfermedad o provocar recaídas en pacientes ya diagnosticados.
El impacto emocional y la cronicidad
El componente emocional juega un rol fundamental en la evolución de la psoriasis. Bustamante destacó que el 80 o 90 por ciento de las causas suelen estar vinculadas a situaciones de estrés o conductas de autoexigencia que el paciente no logra procesar. Por ello, el acompañamiento psicológico se vuelve una herramienta esencial en el tratamiento.
Al tratarse de una enfermedad crónica, el manejo requiere constancia. “No porque sea crónica uno tiene que dejar de tratarse; al contrario, hoy existen avances muy importantes que hacen que los tratamientos sean mucho más amenos, precisos y eficaces”, explicó el dermatólogo.
Entre las innovaciones, destacó la terapia biológica, que utiliza moléculas diseñadas para actuar directamente sobre la cadena inflamatoria de la patología.
Tratamientos personalizados y el rol de la fototerapia
El especialista hizo hincapié en que cada caso debe ser evaluado de manera individual. “No implica tanto la cantidad de superficie afectada, sino qué es lo que afecta”, aclaró. Por ejemplo, una afección en el cuero cabelludo puede ser altamente invalidante aunque la extensión cutánea sea pequeña, afectando el descanso y la autoestima del paciente.
En cuanto a las alternativas terapéuticas, el doctor mencionó la fototerapia como una herramienta no invasiva y eficaz. Se trata de una tecnología que utiliza rayos específicos para enfermedades inflamatorias, evitando los daños crónicos que el sol puede causar a largo plazo. Esta opción es ideal para aquellos pacientes que no requieren medicación sistémica —como comprimidos o inyecciones subcutáneas— pero necesitan un control profesional de sus lesiones.
Finalmente, Bustamante recordó la importancia de acudir a un profesional ante la aparición de placas, escamas o dolor articular.
“Es fundamental tener un diagnóstico preciso, ya que muchas veces los pacientes confunden la psoriasis con otras entidades. Además, ante cualquier síntoma de artritis psoriásica, como dolor en el talón o inflamación en los dedos, el trabajo coordinado entre dermatólogos y reumatólogos es la clave para mejorar la calidad de vida del paciente”, concluyó.