Interesarse, estudiar y participar: el joven tandilense que escribió un libro sobre la crisis de San Lorenzo
Se trata de Vito Farbo, estudiante de la Unicen. El interés por la política, y su mirada sobre las SAD.
:format(webp):quality(40)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2026/05/farbo_vito_libro_san_lorenzo_gobernar_la_ruina_01_05_26_1.webp)
Aunque suele decirse que la juventud actual manifiesta un marcado desapego por los asuntos públicos, el caso de Vito Farbo es diferente: con 19 años combinó su interés por las ciencias políticas y su pasión por San Lorenzo y escribió “Gobernar la ruina”, un libro en el que observó y analizó el presente del club de Capital Federal. No lo hizo desde una perspectiva futbolística, sino institucional.
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu emailEl proyecto nació en pandemia, y se desarrolló durante varios años, hasta que en febrero pasado Vito lo plasmó en lo que fue su primera publicación. Observó, pensó, analizó, y hasta dio forma a un marco teórico propio -el “racionalismo ético exigente”-, para tratar de salir de las dicotomías a las que se enfrenta la política para plantear un diagnóstico del club y proponer una serie de soluciones.
“Observé que las instituciones no se deterioran de un día para el otro, sino que se deterioran por una serie de factores interrelacionados como la naturalización de la mediocridad, la consolidación del cortoplacismo, las crisis de legitimidad y cuando se dejan de debatir ideas y se pasan a debatir personajes o slogans”, compartió con El Eco de Tandil.
:format(webp):quality(40)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2026/05/farbo_vito_libro_san_lorenzo_gobernar_la_ruina_01_05_26.webp)
Egresado de la Escuela Normal, Vito Farbo se encuentra cursando el segundo año de Relaciones Internacionales en la Unicen. Entre sus objetivos está el ser parte de la política de San Lorenzo en el futuro, pero sabe que tiene que continuar formándose. Pero en principio tiene algo en claro: el club no debe convertirse en una SAD y tiene que pensar a largo plazo.
Parte de sus reflexiones se plasmaron en Gobernar la ruina, el libro que editó por sus propios medios y que también distribuye. Los interesados en adquirirlo pueden contactar al joven autor en sus redes sociales.
Pensar San Lorenzo
-Escribiste y publicaste Gobernar la ruina. ¿Cuándo arrancó este proyecto? ¿Cómo fue ese primer germen, ese primer impulso que te llevó a escribir el libro?
-Surgió en la pandemia, cuando estábamos encerrados y teníamos más tiempo. Ahí empiezo a pensar un poco en todo esto a partir de la crisis de San Lorenzo y la crisis argentina. Pero el libro surgió mucho tiempo después. Lo escribí en febrero pasado, en un mes más o menos.
En la pandemia empecé a observar la crisis y a partir de toda esa observación logro concretar las ideas, casi 6 años después.
-¿Qué podés contar de Gobernar la ruina? ¿Cómo lo describirías?
-Es un ensayo político institucional que usa la crisis de San Lorenzo para observar fenómenos más más amplios, a las instituciones en sí.
-¿Y qué fue lo que observaste?
-Observé que las instituciones no se deterioran de un día para el otro, sino que se deterioran por una serie de factores interrelacionados como la naturalización de la mediocridad, la consolidación del cortoplacismo, las crisis de legitimidad y cuando se dejan de debatir ideas y se pasan a debatir personajes o slogans.
Fu un trabajo de observación y de recopilación de la información. Después de tantos años de observar la crisis, ya tenía demasiadas cosas en la en la cabeza como para poder escribir un libro. Obviamente investigué también después.
-Estos elementos que marcás en San Lorenzo, ¿En qué aspectos concretos los observás?
-La crisis de legitimidad se empieza a gestar desde unas elecciones empobrecidas, donde hay candidatos que no le convencen a nadie. Esas sospechas o ese pensamiento general se termina consolidando un tiempo después con esto del presidente de San Lorenzo –Moretti- con un montón de polémicas. Cuestiones que terminaron sembrando la desconfianza entre los socios y los hinchas.
Es un poco eso lo que lo que pasa. Y cuando hablo de una lógica cortoplacista, me refiero a eso de gobernar, en el caso de San Lorenzo y otros clubes, de traer jugadores de edad avanzada y tapar a los juveniles. De esa forma no se termina desarrollando nunca el proyecto, termina todo en el en el hoy.
:format(webp):quality(40)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2026/05/farbo_vito_libro_san_lorenzo_gobernar_la_ruina_01_05_26_2.webp)
“No debe convertirse nunca en SAD”
-En tu reflexión sobre ¿Pensaste los paralelismos de la situación de San Lorenzo con respecto a la política nacional u otras instituciones? ¿Y con respecto a las SAD?
-Sí. En San Lorenzo y muchas otras instituciones, en el ámbito del fútbol, se ve mucho que tienden a reproducir los aspectos nacionales. Y tengo un capítulo dedicado a las SAD, a las Sociedades Anónimas Deportivas. Es algo que ahora está en auge con el gobierno liberal.
En el libro digo que no estoy de acuerdo. San Lorenzo no debe convertirse nunca en una Sociedad Anónima Deportiva. Los clubes en general no deben convertirse en sociedades anónimas, a excepción de clubes nuevos. O sea, fundar un club nuevo desde cero con esas lógicas financieras, sí puedo estar de acuerdo porque no hay un desplazamiento de los socios o de los hinchas, al no haber una identidad ya construida. Los socios no pasan a ser meros consumidores en ese caso. Después, en clubes ya fundados no estoy de acuerdo.
-¿Hay en tu trabajo hay también alguna parte para lo propositivo, para sugerir soluciones para esta crisis de la que hablás?
-Sí. Yo analizo la crisis, las instituciones y la obras desde un marco que le llamo racionalismo ético exigente. Lo que trata de hacer ese ese marco teórico es desplazar digamos ese ese debate de personajes y de slogans que están muy presentes en la política en general y volver a debatir ideas. Es un rechazo a la polarización del pensamiento político.
-¿Cómo surgió lo de este marco teórico?
-A lo largo de los años se manifestó a partir de no sentirme representado. Nunca me sentí representado por ningún partido político y siempre busqué ver los proyectos, debatir ideas de la forma más racional posible sin tener que adherirme a una postura u otra.
“Tenemos que estar interesados”
-La carrera de Relaciones Internacionales tiene un perfil de formación política. ¿Se vincula este trabajo con tu experiencia en la Unicen?
-Sí. Usé muchos elementos de la carrera. Me proporcionó muchas herramientas en realidad. Elegí la carrera porque a mí me gustan mucho las ciencias políticas y acá en Tandil no está, y lo que más entraba en lo que quería era Relaciones Internacionales.
-Así como te interesa la política, y te interesaste por la situación de San Lorenzo, ¿Te interesa la política institucional y tenés planes de involucrarte en el club?
-Me encantaría, es uno de mis de mis objetivos. Para eso, obviamente, necesito seguir preparándome. No me gusta la improvisación, me gusta estar preparado para todo y ese es justamente uno de los objetivos a largo plazo. Pero bueno, obviamente falta mucho.
-Cuando contabas lo de las charlas en las escuelas, hacías mención al desinterés que observás en los adolescentes. Pero no es tu caso. Sos egresado de la escuela pública, estudiás en la universidad pública, y te interesa lo público. ¿Qué reflexión hacés en torno a esto, lo que podés ver a tu edad con respecto a tu propia participación?
-Creo que en general hay un gran desinterés por lo público. Es demasiado preocupante, muy preocupante. El desinterés por lo público termina a largo plazo y muchas veces, generando una centralización del poder. Al estar repartido en menos personas termina centralizando en unos pocos, y eso no está bueno. Tenemos que estar todos interesados, la baja participación ciudadana es muy preocupante. Tenemos que estar informados, no votar por votar y prepararnos cada vez más para elevar la vara.
Redactor El Eco de Tandil