“Cuando se habla de peaje, es un impuesto al tránsito”, dijo el referente del Comité de Defensa del Usuario Vial
El coordinador de la Conaduv dialogó con El Eco. Peajes, Ruta 226 y la necesidad de un plan vial integral.
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“Cuando se habla de peaje, en Argentina, es un impuesto al tránsito”, dijo Ricardo Lasca, coordinador del Comité Nacional de Defensa del Usuario Vial (Conaduv). La organización no solo reclama desde hace tiempo por políticas integrales de infraestructura vial y porque lo recaudado en impuestos a los combustibles se destine a obras: también ha presentado planes y propuestas en este sentido.
En los últimos días el gobierno nacional autorizó una actualización de la tarifa de los peajes y la medida tuvo impacto directo en Tandil y la región. Al respecto, ya rigen los nuevos valores en las estaciones de La Vasconia y El Dorado.
Como lo hizo con otras rutas nacionales, Nación adjudicó por los próximos 20 años gran parte de la 226 a la empresa Corresur. Los pliegos de concesión no contemplan obras estructurales, ni proyectan intervenciones para mejorar la compleja situación de la traza urbana. La firma a cargo de la ruta se encuentra realizando tareas de mantenimiento en rotondas.
Como parte de las actuaciones tras la presentación de una acción de amparo, funcionarios el Municipio y la Defensoría del Pueblo declararon ante la Justicia Federal para reclamar por obras que mejoren la seguridad vial. Pero el tema de fondo sigue sin resolverse: la Ruta Nacional 226 atraviesa la ciudad y las rotondas en la traza urbana concentran gran parte de los siniestros viales registrados a nivel local.
En ese marco, Ricardo Lasca dialogó con El Eco. Los peajes como impuestos al tránsito, los planes viales cajoneados y una compleja situación que viene de larga data pero que, de acuerdo a lo que transmitió, se profundizó en el último tiempo.
“Un impuesto al tránsito”
-En los últimos días aumentaron los peajes, y la medida ya tuvo su impacto en Tandil y la zona, en las estaciones de la Ruta Nacional 226. Desde Conaduv tienen una posición al respecto…
-Ricardo Lasca: Primero queremos aclarar que cuando se habla de peaje en Argentina no es peaje, es claramente un impuesto al tránsito. Porque el sistema de peaje directo ha sido concebido para cuando uno construye y termina la obra, luego la recupera con una tarifa y una renta razonable por su servicio público y con un camino alternativo libre.
Acá en nuestro país se hizo algo totalmente diferente, algo inédito, un disparate total. Porque los peajes se hicieron sobre rutas existentes y sin camino alternativo, con lo cual el régimen vigente tanto a nivel nacional como provincial es claramente inconstitucional.
Aparte hay un tema de doble imposición. Por el impuesto al combustible y todos los impuestos al margen que pagamos. Así que no es que no hay dinero. El dinero está, pero es malversado por cada uno de los gobiernos. Y esto no es de ahora, viene de los ’90, y el impuesto de los combustibles debería ser destinado a infraestructura vial. Esto lo digo para aclarar que cuando dicen que aumentó el peaje, en realidad aumentó el impuesto al tránsito.
Es decir, uno no es que está en contra del peaje. Lo que pasa que esto, reitero, no es peaje, es impuesto al tránsito y por lo tanto afecta el costo de transporte y por ende todos los precios de la economía. Esto lo paga toda la sociedad en su conjunto, tenga o no vehículo.
Está todo desvirtuado y esto demuestra que es un gran negocio, una verdadera política. Cambian los gobiernos y seguimos con más de lo mismo. Y actualmente, es peor porque se agregaron nuevas estaciones de cobro.
Aclaro que no hay un ente regulatorio. Los caminos son de dominio público, no son propiedad de un presidente o de un gobernador y ese ente debería haberse creado por ley antes de haber adjudicado las concesiones, porque los usuarios viales estamos a la buena de Dios, no tenemos derecho a nada.
-Y en los pliegos de las nuevas concesiones no hay obras estructurales previstas…
-Hay ajustes trimestrales en las tarifas y se premia a empresas incumplidoras y lo peor es que solo se prevé corte de pasto y bacheo, o sea, lo que se suele decir un maquillaje.
Ni autopistas ni autovías, u obras, como en el caso de Tandil, donde hay mucha preocupación porque la ruta pasa por el medio y no está previsto hacer ninguna obra en serio, sino simplemente un maquillaje.
-¿Algo se puede hacer?
-Nosotros hemos presentado varias propuestas para desarrollar planes viales y son cajoneados, no se tratan en el Congreso, en las comisiones. Hemos presentado un proyecto para crear una comisión, una especie de bicameral de seguimiento del impuesto en los combustibles, y tampoco se trató. Quejarse es fácil, pero tenemos propuestas también.
“Se juega con la vida”
-No se trata solo de una cuestión económica, ya que la falta de obras y mantenimiento se relaciona también con los siniestros viales…
-Bueno, lamentablemente acá se juega con la vida. Hay más de 4 mil muertos por año, 100 mil heridos, o sea, al margen de lo económico es un tema gravísimo por la cantidad de siniestros que se puedan evitar. Y nadie se hace responsable de eso
-Si bien dice que esto viene desde los ´90, en el último tiempo y en particular con este gobierno actual nacional, ¿Esto se profundizó? ¿Se agudizó?
-Sin ninguna duda. Esta empresa que tenía las rutas, Corredores Viales, una empresa escandalosa de la que nos vendieron que era estatal cuando era una Vialidad paralela. Solamente se ha dedicado a cobrar peaje. Como Aubasa, son administradoras.
Y este gobierno no ha hecho absolutamente nada. Por eso uno se pregunta, ¿quién se hace responsable de la cantidad de muertos y heridos que se pueden haber evitado si se administran bien los fondos del impuesto a los combustibles? Nadie.
Y la aclaro que el impuesto a los combustibles recauda 3,500 millones de dólares por año y con eso se podrían hacer más de 2 mil kilómetros de autovía todos los años. Desarrollando mano de obra, inversión, mejorando las economías regionales. Fíjese la cantidad de beneficios que uno puede tener simplemente asignando esos fondos como corresponden. Entonces, no digan que no hay plata.
-En Tandil tenemos el caso de la Ruta Nacional 226. La ciudad creció, por lo que desde hace tiempo que se reclama por obras para la seguridad vial, ya que se concentran muchos accidentes en la traza urbana y las rotondas. ¿Conoce este caso? ¿Cuáles obras creen que deberían hacerse?
-Yo trabajo como agrónomo, así que esa zona la he transitado. Como profesional del agro siempre estoy viajando. Muchos recordarán el proyecto del fallecido Dr. Guillermo Laura, el proyecto autopista libre de peaje. Tuvo estado parlamentario en cuatro oportunidades y lo cajonearon. Hay muchas propuestas superadoras para hacer un plan en serio y libre de peajes.
Son todos cómplices de lo mismo, todos los gobiernos. Entonces, este es un gran negociado con la obra pública, en este caso con las rutas nacionales, provinciales, etcétera.
-¿Puede esperarse alguna mejora con concesiones a 20 años y con estos pliegos?
-Puede haberlas, pero van a ser frente a grandes movilizaciones que hay. Sobre todo en la Ruta Nacional 5, donde hay muchos autoconvocados.
Se puede pedir un crédito externo, a veces se hace, pero no la harían por la concesión. Entonces pregunto, si va a ser una autovía con fondos externos ¿para qué cobran el peaje?
Redactor El Eco de Tandil