Trapitos, limpiavidrios y vendedores de la ciudad plantearon su mirada sobre el proyecto de prohibición
El Eco de Tandil dialogó con trapitos, limpiavidrios y vendedores ambulantes tras conocerse el proyecto de prohibición.
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Tras conocerse la iniciativa municipal para prohibir limpiavidrios y trapitos, El Eco de Tandil dialogó con vecinos que trabajan en dichas actividades, quienes contaron tanto su mirada sobre el proyecto como parte de sus historias de vida.
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Accedé a las últimas noticias desde tu email“Para mi, a los que estamos laburando así, tendrían que darnos algo como un carnet. Que en tal esquina estás vos parado, con nombre y apellido. Y si hay algún problema, que vengan y te digan a vos”, consideró Guillermo. Oriundo de Olavarría, llegó hace poco más de cuatro meses a la ciudad. Contó que trabajó durante 24 años en Loma Negra, hasta que sufrió un golpe en la cabeza por el que le otorgaron un carnet de discapacidad. Vivió en casa de su hermano, pero finalmente decidió probar suerte en Tandil. Quedó en la calle -por primera vez-, y se puso a limpiar vidrios. En algunas esquinas lo conocen, y destacó el buen trato de los vecinos.
“Allá en Olavarría no hay movimiento. Acá, por lo menos para vivir me alcanza. Igual ahora estoy en situación de calle. Empecé alquilando, vine con una moneda, pero después no pude pagar, y ahora el tema es que te piden muchos requisitos. Nunca había vivido en la calle, y es horrible. Pero esto es lo único que tengo para hacer. No molesto a nadie. No tengo antecedentes, gracias a Dios de eso nada. Pero igual te sacan por culpa de alguno, y pagamos todos, como siempre”, señaló.
Cabe recordar, fue la secretaria de Protección Ciudadana, Alejandra Marcieri, quien anunció un proyecto municipal para prohibir la actividad de limpiavidrios y cuidacoches. “No creo que el camino sea regular; creo que el camino es prohibir la actividad. Para mí se tiene que prohibir directamente”, había expresado al respecto en diálogo con El Eco Multimedios.
La funcionaria indicó además que el equipo de la mencionada Secretaría trabajaba en la identificación personal de quienes se desempeñan en dichos rubros, y a la fecha la iniciativa continúa evaluándose en el Ejecutivo Comunal.
“Es lo único que tengo para hacer”
“He hecho un currículum y no me dan trabajo, por la edad. Soy electricista, instalador de aires acondicionados e instalador de alarmas. Trabajé en Segurplus, tengo buenas referencias. Llegué a ser encargado de un grupo de instaladores”, contó Rodolfo, quien tras quedarse sin trabajo durante la pandemia de Covid19 y no conseguir un nuevo empleo, vendió su camioneta, se compró una moto y comenzó a vender pañuelos descartables en esquinas de la ciudad.
“Con esto voy subsistiendo. Comprendo que hay mucha gente que está en la calle que bebe alcohol, que se mete con la gente, que le falta el respeto. Yo no, ofrezco si quieren el pañuelo y si no mucho gusto. Por eso recibo muchas propinas, por tratar con respeto”, expresó.
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Vivió más de cuatro décadas en España pero tras divorciarse llegó a Tandil hace seis años. Actualmente, Desarrollo Humano costea su estadía en una pensión, pero llegó a dormir en comisarías y destacó el trato tanto de los efectivos policiales como de los vecinos en general.
“Puedo ir a buscar víveres, pero no voy porque no me hace falta eso. Te dan arroz, yerba, fideos. Pero que se lo den a otros que precisen”, sostuvo, para agregar que por otra parte suele recibir colaboraciones y ayudas de vecinos particulares.
Consultado por su mirada sobre su opinión con respecto a la iniciativa para prohibir trapitos y limpiavidrios, no descartó el proyecto “mientras que la Municipalidad les de alguna otra opción, porque si no se van a poner a delinquir. Eso está claro”.
Por otra parte, vecinos se desempeñan cuidando coches y ordenado el tránsito en diferentes ámbitos de la ciudad. Algunos de los más reconocidos son aquellos que trabajan en paseos públicos o espacios turísticos, como La Movediza, la Plaza del Centro o El Calvario.
Mauricio hace más de cuatro décadas que pasa sus días “de 8 a 8” cuidando autos sobre la avenida Monseñor de Andrea. Sostuvo que nunca tuvo problemas con vecinos, agentes policiales o funcionarios públicos. Padece diabetes, por lo que se aplica seis inyecciones diarias y debe cuidarse de cualquier tipo de lastimadura.
Planteó que supo de problemas vinculados a cuidacoches de la Plaza Independencia, pero destacó el trato en El Calvario tanto para con los turistas como entre los vecinos. “Estoy todo el día acá, toda la temporada y las cuatro estaciones. Los turistas siguen viniendo y viniendo. Y siempre me ven acá. Conozco turistas que vienen siempre”, señaló al respecto.
La situación de Guillermo es diferente, y comentó que en el último tiempo patrullas de Centinela en Territorio le indicaron que debía retirarse de la esquina en la que se encontrara. “Vivo el día a día. De esto no puede ser otra cosa. Estoy tratando de ver si me sale una pensión o algo, pero no se, tengo que hablar por eso”, indicó.
Pero el limpiavidrios también sostuvo que en general, recibió buenos tratos de los vecinos: “Allá donde está la Iglú, la YPF y la farmacia, los vecinos de arriba siempre la mejor. Me han llevado para comer, y con ninguno tuve problemas con nadie”. Agregó que nunca tuvo problemas con drogas o con consumo de alcohol, y que si bien siempre se dedicó al trabajo, “esto es la primera vez que me toca y no la estoy pasando bien, pero hay que seguir metiéndole”.
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