Tras una inspección, el Municipio determinó que la pirca fue derrumbada por una voladura hace décadas
“Es cierto que hay un movimiento de suelo pero no derrumbó la pirca”, transmitieron desde la Comuna.
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El Municipio de Tandil inspeccionó la zona donde fue denunciada la destrucción de una pirca y constató que si bien existió movimiento de suelo, el derrumbe de la construcción de piedra se debió a una voladura registrada hace más de veinte años. En el lugar existe un loteo con un expediente de obra a aprobar en el que “no se tocó la pirca”, según marcaron dese la Comuna.
“Es cierto que hay un movimiento de suelo pero no derrumbó la pirca”, transmitieron desde el Ejecutivo ante la consulta de El Eco de Tandil. Las autoridades comunales presentaron imágenes satelitales: una de ellas data del año 2003 –realizada con Google Earth-, en la que señalaron la zona de la mencionada voladura. Cabe recordar, entonces ya se encontraba vigente una ordenanza que protegía a ese tipo de construcciones históricas.
“Hay una pirca que está rota por una voladura de hace mucho tiempo”, aseguraron desde el Municipio. El Eco consultó por posibles sanciones a los propietarios si se constataba que el derrumbe de la pirca se produjo por el movimiento de suelo en el lugar. Sin embargo, de acuerdo a la información transmitida por las autoridades, no cabría multa o intervención municipal en este caso.
Pirca, denuncia y aclaración
El caso de la pirca derrumbada tomó estado público a raíz de una denuncia de la Asamblea por la Preservación de las Sierras. El Eco fue hasta el lugar, un loteo ubicado sobre la continuación de la calle Tandileofú, en cercanía del barrio cerrado Sierras de Tandil y del Sendero de Las Ánimas, en Zona Natural Protegida.
La entidad ciudadana también denunció que el loteo podría ser irregular, por los límites de la normativa vigente para los desarrollos urbanos ubicados en zonas a más de 220 metros por sobre el nivel del mar.
Tras la consulta de este Diario, desde el Municipio habían señalado que el loteo en cuestión contaba con subdivisiones previas a la sanción del Plan de Desarrollo Territorial (PDT), por lo que tendría el aval para presentar carpetas de obra. Además, indicaron que se encontraban rastreando registros previos de la existencia de la pirca denunciada.
La Comisión de Patrimonio también trató el tema durante la reunión del pasado lunes 24 de agosto. Sin profundizar en el hecho, plantearon geolocalizar las pircas y las construcciones de piedra para contar con un detalle de los espacios a resguardar. Sobre las construcciones de piedra, la normativa establece proteger a “todas las existentes”.
El caso motivó un pedido de informes del bloque Fuerza Patria. Los concejales de dicho espacio solicitaron precisiones sobre la situación en el loteo “ubicado entre la Chacra 123A y Chacra 121 (Manzana 121D)”.
En cuanto a este último lote, marcaron desde la Comuna, cuentan con un expediente de obra iniciado y pendiente de aprobación, en el cual “no se tocó la pirca”. La parcela 123, agregaron “tiene más de 51 hectáreas”.
Más allá de los detalles del caso, la denuncia por el loteo y la pirca se enmarcan en un debate mayor sobre el control de los bienes patrimoniales de Tandil. La situación con la construcción de piedra recordó a la destrucción de gran parte de una fachada patrimonial resguardada, ubicada sobre calle Alem.
Por el hecho, la Comuna paralizó la obra y se presentó a la Justicia. El Juzgado de Faltas determinó una multa millonaria a los desarrolladores, y ordenó apuntalar lo que quedaba de la construcción.
El Municipio también intervino en un loteo irregular ubicado en calle Israel, al que la Asamblea había denunciado a fines de 2024. Recientemente, un operativo comunal retiró un portón que había sido emplazado sobre calle pública. El Juzgado de Faltas ordenó reubicar por lo menos dos de las construcciones del lote, pero los desarrolladores apelaron y la causa se encuentra en la Justicia ordinaria.
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