UTA advirtió por la crisis del transporte y aseguró que “hay empresas que están en terapia intensiva”
El delegado local del gremio, Sebastián Altamiranda, reclamó medidas urgentes para evitar que la crisis financiera del sistema derive en pérdida de fuentes laborales. Cuestionó la falta de subsidios nacionales y planteó alternativas de financiamiento a nivel local.
:format(webp):quality(60)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2020/01/367cfb85-altamiranda-sebasti%C3%A1n.jpg)
La situación del transporte público de pasajeros en Tandil atraviesa, según advirtió el delegado local de la Unión Tranviarios Automotor (UTA), Sebastián Altamiranda, un escenario cada vez más complejo, que excede la discusión salarial y pone en riesgo la continuidad de algunas empresas y, consecuentemente, fuentes de trabajo.
En diálogo con El Eco , Altamiranda sostuvo que el sistema de transporte “se está deteriorando para todas las empresas” y planteó la necesidad de que los distintos niveles del Estado adopten medidas para evitar que la situación se profundice.
“El salario es un tema también, por los arreglos que hace el sindicato, que por ahí no son de los mejores. Pero hoy el tema que nos preocupa es la continuidad de las fuentes laborales, particularmente en algunas empresas. Uno por ahí piensa que hay dos empresas que están mal, pero la realidad es que el sistema se está deteriorando para todas las empresas”, explicó.
En terapia intensiva
Altamiranda señaló que la línea 502 y la 500 son las que atraviesan el escenario más delicado, aunque remarcó que el resto tampoco cuenta con margen suficiente. “La blanca (502) está en terapia intensiva, entubada. Básicamente así. Está muy complicada a nivel empresa”, graficó, una situación que viene desde larga data y que según el transportista esta llegando a un límite irreversible.
“Esta muy cerca de bajar las persianas. Y en las demás tendrán un poco más de margen, pero la situación es similar”, afirmó.
Respecto de la línea 500, a cargo de Transportes 9 de Julio, sostuvo que “está siguiendo los pasos" del servicio gestionado por La Nueva Movediza aunque consideró que cuenta con una estructura que le permitiría tener mayores posibilidades de recuperación.
También cuestionó el estado de parte de las unidades y sostuvo que algunas empresas realizan reparaciones de manera permanente para poder mantener los colectivos en circulación. “Van remendando, remendando, remendando, en base a los recursos, pero se va a volver insostenible”, describió.
Reclamo por medidas urgentes
Ante este escenario, Altamiranda reclamó que el Municipio adopte medidas para sostener el sistema de transporte y evitar que la crisis termine afectando directamente a los trabajadores. “Hay que tomar medidas a nivel gobierno, tomar decisiones cuanto antes y buscar la forma de darle un salvataje al sector, declarar la emergencia en el transporte y ver de qué forma se puede llegar a mejorar esto”, sostuvo.
El delegado de la UTA cuestionó particularmente la reducción de los subsidios nacionales y afirmó que los fondos que deberían llegar al sistema presentan demoras, una situación que viene siendo advertida desde hace tiempo por la Cámara de Transporte. En ese sentido, mencionó que el atributo social proveniente de Nación registra, según sus dichos, unos 90 días de retraso.
“Todo lo que viene de Nación viene atrasado y lo que no viene, no lo están pasando. Y no solamente acá, sino en toda la provincia”, aseguró. También apuntó contra la política del Gobierno nacional y sostuvo que “hoy el Gobierno nacional es destructivo para las empresas y para los trabajadores”.
“Aumentar el boleto no es la solución”
“Yo soy un convencido de que incrementar el boleto no es la solución. Porque lo único que hace es alejar al pasajero”, sostuvo. En cambio, planteó la necesidad de buscar mecanismos alternativos de financiamiento que permitan sostener el transporte sin cargar todo el costo sobre quienes utilizan el servicio.
Entre las propuestas que, según explicó, fueron acercadas desde el gremio al gobierno comunal aparece la posibilidad de establecer un impuesto o porcentaje local sobre el combustible destinado al sostenimiento de servicios esenciales, además de destinar una parte de los recursos provenientes del estacionamiento medido.
Respecto de este último ingreso, mencionó la posibilidad de ampliar el área de cobertura incorporando más calles al sistema, una medida que, según su mirada, podría generar recursos adicionales y, al mismo tiempo, favorecer un mayor uso del transporte público.
Entre las iniciativas impulsadas por la UTA, Altamiranda también mencionó un proyecto para crear una playa de estacionamiento destinada a los colectivos que llegan desde otras ciudades, que incluiría un puesto fitosanitario y espacios para permanencia durante los días de estadía. La propuesta tendría, además, un objetivo recaudatorio que podría contribuir al sostenimiento del sistema.
El dirigente sostuvo que las propuestas fueron conversadas con distintos bloques del Concejo Deliberante y que también existe diálogo con la Cámara de Transporte. “Estámos siempre en contacto. Cuando hemos ido a pedir algo ha sido siempre en diálogo. Creemos que esto se salva entre todos, pero que hay actuar cuanto antes”, afirmó.
Altamiranda insistió en que el objetivo es evitar que la crisis termine provocando el cierre de empresas y la pérdida de puestos de trabajo. “Cuando peor estamos, no le tenemos que poner la soga al cuello a las empresas porque de eso depende nuestro trabajo. Lo que nosotros queremos es sumar para que puedan seguir las seis, ir mejorando y obviamente pensando a futuro en que tengamos buenas unidades”, sostuvo.
En esa línea, también consideró que el sistema actual tiene exigencias que resultan difíciles de cumplir para las empresas en el contexto económico vigente. “Es imposible cuando las cosas están mal cumplir con los pliegos que hoy se nos exigen”, afirmó.
La competencia de las aplicaciones
Consultado sobre el impacto de plataformas virtuales tales como Uber o Didi en un escenario de caída del uso del transporte público, Altamiranda relativizó su incidencia y señaló que no concentran sus reclamos en ese punto.
“Nosotros no hacemos hincapié en las aplicaciones porque siempre estuvieron. Los remises y los taxis siempre existieron en Tandil. El que trabaja tiene que trabajar”, sostuvo. De todos modos, remarcó que el gremio defiende especialmente la continuidad de los servicios públicos que tienen una larga trayectoria en la ciudad.
Por último, volvió a hacer hincapié en que la solución requiere una intervención conjunta y urgente antes de que la situación se vuelva irreversible. “Yo creo que la gravedad la van a ver cuando se caiga una de las empresas y entonces van a decir: ‘Era verdad’”.
Más de 144 años escribiendo la historia de Tandil