El arte de las estatuas vivientes y el teatro en Tandil
En un nuevo episodio de Parada Cultural, Abril Ocampos detalló cómo se prepara para el estatuismo.
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En una nueva entrega de Parada Cultural, el ciclo de entrevistas de Bici Productora junto a El Eco Multimedios, la profesora, actriz y directora Abril Ocampos repasó su trayectoria. Durante la charla, la artista nacida en Bahía Blanca relató cómo se gestó su llegada a Tandil, profundizó en la compleja técnica del estatuismo y analizó la actualidad de la escena local.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailLa vinculación de Ocampos con el teatro comenzó a los ocho años en una escuela de estética de su ciudad natal. Tras cursar un taller en su adolescencia, decidió que la actuación sería su camino definitivo. Su destino cambió de rumbo cuando una excompañera de estudios le señaló una coordenada precisa en el mapa: la Facultad de Arte de la Unicen.
Ocampos arribó a la ciudad serrana en 2018 buscando formación universitaria y contacto con la naturaleza, lejos del ritmo de la Capital Federal. Desde su llegada, se integró activamente a la comunidad artística, participando en grupos de teatro independiente y proyectos de gestión cultural que consolidaron su identidad como tandilense por adopción.
La técnica detrás de la ilusión
Uno de los perfiles más singulares de Ocampos es su labor como estatua viviente, disciplina que comenzó a explorar en 2017 en el Teatro Municipal de Bahía Blanca. En Tandil continuó de manera autodidacta y dio vida a Bublina, personaje que debutó en la feria de Semana Santa de 2019. Para su segunda producción, Ethelma, trabajó cuatro meses junto al colectivo Tatequieto en una rigurosa investigación escenoplástica.
En cuanto a la preparación física, la técnica se nutre de la expresión corporal, el yoga y la meditación. La clave para sostener la quietud reside en el control de la respiración diafragmática para minimizar el movimiento del pecho y en mantener una concentración absoluta. "Es una mezcla de relajación y activación al mismo tiempo", señaló la artista, quien describió la experiencia como un estado meditativo en acción.
Una escena local con desafíos
En la actualidad, Ocampos se vuelca a la dirección y la actuación. Dirige desde hace dos años la obra "El amor es un francotirador", actúa en el espectáculo infantil "Viva el miedo" y es asistente de dirección en "Sol Azul".
Al analizar el panorama cultural, afirmó que Tandil posee una calidad artística impresionante. Sin embargo, observó que aún resta camino por recorrer en la fidelización del público, ya que persiste una tendencia a priorizar las producciones comerciales que llegan desde Buenos Aires. No obstante, se mostró optimista respecto al crecimiento de la audiencia local, instando a continuar aceitando los canales de difusión.