Rosana Santorum y el arte de tejer historias
La artista detalló cómo transforma el tejido artesanal en un lenguaje narrativo que combina la danza y el diseño.
:format(webp):quality(60)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2026/07/rossana_santorum_parada_cultural.webp)
Rosana Santorum inició su camino con la marca Trama en 2020, con el objetivo inicial de desarrollar un emprendimiento textil de prendas y accesorios hechos a mano. Sin embargo, aquel proyecto original se transformó rápidamente en algo más complejo y personal.
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu emailSegún relató en Parada Cultural —el ciclo de entrevistas producido por Bici Productora en colaboración con El Eco Multimedios—, la necesidad de expresión desvirtuó el fin comercial para dar paso a una fusión de herramientas que incluyen la danza, la escritura y el diseño.
"Me cuesta decir lo que hago porque me siento mejor en la levedad, sin estar parada en ninguna casilla, porque eso me da libertad", explicó durante el encuentro.
El tejido como lenguaje y resistencia
Para la creadora de Trama, el acto de entrelazar fibras tiene una conexión profunda con la historia de la humanidad y la comunicación. En este sentido, destacó un dato etimológico fundamental: la palabra texto proviene de la palabra tejido, subrayando que la humanidad aprendió a tejer mucho antes que a escribir.
Esta premisa sostiene su trabajo actual, donde cada pieza intenta narrar una historia personal o colectiva. Santorum utiliza el textil para exteriorizar procesos vitales, transformando experiencias complejas en objetos que buscan la belleza y el bienestar, bajo la premisa de generar algo "que no haga daño".
En la actualidad, la artista considera que sentarse a tejer es, fundamentalmente, un acto de resistencia. Frente a una sociedad marcada por la dinámica del "clic", el consumo rápido de imágenes y la urgencia constante, el tejido demanda una temporalidad diferente. "Tejer demanda tiempo, es una tarea de paciencia. Hoy soy medio rebelde y estoy tejiendo encaje, algo que casi no existe, con agujas finitas para tardar más tiempo todavía", confesó.
Para ella, este ejercicio incentiva la concentración y permite que las ideas aparezcan de forma intuitiva mientras las manos trabajan. “Tejer es un acto de resistencia que pone a prueba e incentiva la concentración”, sentenció.
:format(webp):quality(60)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2026/07/rossana_santorum_parada_cultural_1.webp)
Una revalorización del diseño artesanal
A pesar de que históricamente se asoció el tejido con las generaciones mayores, Santorum observó un cambio radical en la percepción actual de esta labor. Según su visión, el tejido regresó con fuerza a las pasarelas internacionales y a la cultura popular contemporánea.
Mencionó, por ejemplo, cómo referentes del género urbano como Cazzu utilizan prendas tejidas artesanalmente, lo que demuestra que el crochet y las técnicas manuales han vuelto a ser protagonistas del diseño de vanguardia y son valorados por un público joven que busca autenticidad.
Finalmente, al reflexionar sobre su identidad como artista independiente, Santorum reconoció que su trabajo es "a pulmón" y requiere un gran esfuerzo para encontrar el segmento de público que valore el tiempo y la dedicación que exige una prenda hecha a mano.
Aunque su labor es minuciosa y requiere de una gran inversión de tiempo, aseguró que disfruta cada parte del proceso, desde la concepción de la idea hasta la ejecución final. Para ella, el tejido, la escritura y la danza son los tres pilares que sostienen su universo creativo en Tandil.