Propusieron crear un mapa de los tramos de las rutas bonaerenses donde no hay señal de celular
Un proyecto presentado en la Legislatura bonaerense busca que la Provincia releve y georreferencie las zonas con problemas de conectividad móvil en las rutas. La iniciativa apunta a priorizar los sectores donde la falta de señal puede complicar la atención de accidentes, emergencias médicas o desperfectos mecánicos.
La falta de señal de telefonía celular en distintos tramos de las rutas bonaerenses podría comenzar a ser relevada de manera sistemática si avanza un proyecto presentado en la Legislatura provincial. La iniciativa propone que el Gobierno bonaerense confeccione un mapa georreferenciado de las zonas con cobertura deficiente o inexistente y establezca cuáles deberían ser consideradas prioritarias.
El proyecto fue impulsado por los diputados provinciales Fabián Luayza y Viviana Romano, del espacio Nuevos Aires, y pone el foco en una problemática que adquiere especial importancia en el interior bonaerense, donde extensos corredores viales atraviesan zonas rurales y sectores alejados de los principales centros urbanos.
La propuesta plantea que el Ejecutivo provincial, en coordinación con la Dirección de Vialidad, realice un relevamiento periódico de la conectividad móvil en la red vial bonaerense. El mapa debería actualizarse, como mínimo, una vez al año.
El objetivo central es contar con información precisa sobre aquellos sectores en los que una persona que circula por una ruta puede encontrarse sin posibilidades de realizar una llamada o comunicarse ante una emergencia.
Una herramienta para detectar zonas críticas
El proyecto contempla que el relevamiento no se limite simplemente a identificar dónde hay o no cobertura. La intención es cruzar esa información con otros factores que permitan determinar cuáles son los sectores que presentan mayores riesgos.
Entre los criterios propuestos aparecen la extensión de los tramos sin cobertura o con señal deficiente, la intensidad del tránsito, la distancia respecto de centros poblados y servicios de emergencia, las características geográficas y los antecedentes de siniestralidad vial.
Con esos datos, la Provincia debería elaborar un listado de corredores y tramos prioritarios.
La iniciativa parte de una situación habitual para quienes recorren las rutas bonaerenses: avanzar varios kilómetros y perder la señal del teléfono, justamente en zonas donde también puede existir una mayor distancia hasta una localidad, un hospital, una comisaría o un servicio de asistencia.
En ese sentido, los autores remarcaron que no todas las zonas sin cobertura tienen necesariamente el mismo nivel de riesgo. Un sector de una ruta con alto tránsito, alejado de centros urbanos y con antecedentes de accidentes requeriría una atención diferente a otro ubicado cerca de una localidad con servicios disponibles.
El mapa también llegaría a Nación
Otro de los puntos centrales del proyecto es que la información relevada por la Provincia sea remitida periódicamente al Ente Nacional de Comunicaciones (Enacom).
La intención es que el mapa bonaerense pueda ser utilizado como insumo para los programas nacionales destinados al despliegue de infraestructura y la ampliación de la cobertura de telefonía móvil.
De esta manera, la iniciativa no busca que la Provincia avance sobre las competencias nacionales en materia de telecomunicaciones ni establecer obligaciones técnicas directamente sobre las empresas prestadoras.
El planteo apunta, en cambio, a que el Estado provincial tenga identificado con precisión dónde se encuentran los principales problemas de conectividad dentro de su propia red vial y pueda gestionar soluciones ante los organismos correspondientes.
El proyecto establece además la elaboración de un informe anual sobre el estado de la conectividad en las rutas bonaerenses. Ese documento debería incluir las zonas consideradas críticas, los corredores priorizados, las gestiones realizadas ante organismos nacionales, los convenios que eventualmente se celebren y la evolución registrada respecto del período anterior.
Una problemática que atraviesa al interior bonaerense
La cuestión adquiere particular relevancia en una provincia de grandes dimensiones territoriales y con una extensa red de rutas que vincula ciudades, localidades pequeñas, parajes rurales y zonas productivas.
En ese entramado, la telefonía móvil dejó de ser únicamente una herramienta de comunicación cotidiana para convertirse también en un recurso asociado a la seguridad vial.
Ante un choque, una emergencia médica o un desperfecto mecánico, la posibilidad de realizar una llamada puede determinar cuánto demora en llegar la asistencia.
La discusión sobre la conectividad vial se suma así a otros problemas vinculados con la infraestructura del interior bonaerense. En los últimos meses, distintos sectores productivos también vienen planteando dificultades relacionadas con el estado de los caminos rurales y su impacto sobre la circulación y la actividad económica.
En agosto, por ejemplo, un relevamiento realizado por la Universidad Argentina de la Empresa (UADE), Aapresid, el Movimiento CREA y la Sociedad Rural Argentina indicó que el 79 por ciento de los productores consultados calificó como “malas” o “muy malas” las condiciones de transitabilidad de los caminos rurales en el sudeste bonaerense y la Cuenca del Salado.
En ese contexto, el proyecto presentado por Luayza y Romano incorpora una dimensión diferente a la discusión sobre la infraestructura vial: no se trata solamente de cómo se encuentran las rutas, sino también de qué posibilidades de comunicación tienen quienes las transitan.
Para los municipios del interior, contar con información precisa sobre esos puntos podría convertirse además en una herramienta para reclamar obras o mejoras de infraestructura de telecomunicaciones en aquellos corredores donde la falta de señal representa un riesgo mayor.
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