Tandil antes de Tandil: la historia que no figura en las actas
El reconocido periodista e historiador explicó que la denominación de la ciudad ya figuraba en documentos cartográficos y crónicas jesuitas desde el siglo XVII, mucho antes de la llegada de Martín Rodríguez y la creación del Fuerte de la Independencia.
El periodista y escritor Néstor Dipaola compartió, durante su participación en el programa Plataforma Magazine, que se emite por Eco TV y Tandil FM 104.1, detalles reveladores sobre el pasado de la región. Con la solvencia que lo caracteriza, el historiador puso en debate la fecha de nacimiento de la ciudad, argumentando que el nombre de Tandil y la presencia humana en la zona poseen una antigüedad que supera ampliamente los dos siglos de la historia oficial.
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu emailComenzó su exposición trazando un paralelismo con la ciudad de Rosario, la cual no posee un fundador oficial ni una fecha de rigor administrativo, sino que surgió por una convención en torno a la imagen de una virgen en 1725. "Salvando la distancia, lo de Tandil también es una convención", afirmó el escritor, señalando que existe la convicción de que este territorio tiene mucho más de 200 años de existencia real, más allá de lo que dictan las actas institucionales.
Según el autor de "La ciudad de las sierras", existe una creencia generalizada de que el nombre de la ciudad surgió tras la llegada de Martín Rodríguez el 4 de abril de 1823. Sin embargo, la evidencia documental cuenta una historia diferente. Dipaola precisó que el nombre ya era utilizado por los colonizadores españoles y cronistas europeos mucho tiempo antes de que se colocara la piedra fundamental del Fuerte de la Independencia.
Evidencias documentales del siglo XVII y XVIII
Para sustentar su tesis, el historiador citó registros que datan de 1672, cuando un enviado del rey de España describió en sus informes la presencia de grupos indígenas que habitaban las sierras de Tandil y de la Ventana. "Ahí ya está registrado, estamos hablando de un siglo y medio antes de la fundación", subrayó Dipaola. Asimismo, mencionó que existen documentos del Cabildo de Buenos Aires que ya utilizaban el nombre Tandil en el año 1707.
Otro de los hitos fundamentales en esta cronología es la obra del sacerdote jesuita Thomas Falkner. En su libro "Descripción de la Patagonia", publicado en 1774, el religioso e investigador ya identificaba geográficamente la zona. "Falkner escribe que la parte del medio llámase Tandil y deriva su nombre de un cerro que se levanta a mayor altura que los demás", explicó el periodista, sugiriendo que dicha descripción hacía referencia a la zona de la Piedra Movediza, que por aquel entonces ya se destacaba en el paisaje serrano.