Quién fue “Pólvora”, el joven delincuente que enfrentó a la policía en Tandil
De “Polvorita” a “Pólvora”, la historia del adolescente que, tras años de golpes, detenciones y humillaciones, juró vengarse de los uniformados y llevó su desafío hasta las balaceras, las amenazas abiertas y la clandestinidad.
:format(webp):quality(40)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2026/01/polvora.png)
Carlos Oscar Giménez (a) "Polvorita" había sido puesto en libertad en mérito a la riesgosa misión que había cumplido, por orden del comisario Ruiz Roberts, incendiando la guarida del sereno enajenado de la fábrica de jabones de Antonio Pagés.
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu emailPero, ahora con 17 años de edad, habría de volver pronto al calabozo por los ilícitos que venía cometiendo desde los doce años. Estaba siempre en la mira de la policía, asumiendo culpas propias; también, ajenas. Y como los uniformados de entonces no eran bebés de pecho y se distinguían, precisamente, por su aptitud para apalear a los detenidos, pronto llegaría la golpiza despiadada que iba llenando de moretones y de algún hueso roto, incluso, la humanidad del jovencito rebelde.
En el despacho del jefe, además, estaba siempre colgado un rebenque que servía tanto para marcar con la lonja el lomo del más curtido, como elemento de tortura infernal, cuando los desalmados tomaban el talero al revés y retorcían la tira delgada del cuero que sirve de asidero, en la parte más sensible del hombre.
