El Municipio presentó estadísticas de la demanda alimentaria, que en algunos comedores subió un 175 por ciento
Reunión en el marco de los espacios de encuentro creados por la ordenanza de comedores.
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En el marco de los espacios de encuentro creados por la llamada “Ordenanza de Comedores”, la Secretaría de Desarrollo Humano y Hábitat del Municipio presentó en el Concejo el informe que da cuenta del preocupante aumento de la demanda alimentaria en la ciudad: hubo casos en los que la cantidad de familias asistidas subió un 175 por ciento desde el 2024 a la fecha.
“Los gráficos de barra muestran el gran incremento que hubo en la demanda y la cantidad de viandas, raciones individuales que están asumiendo por mes los comedores. Es impresionante el número", expresó Juliana Teerink, secretaria de Desarrollo Humano, en diálogo con El Eco.
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El encuentro se llevó a cabo el viernes 23 por la mañana, en el recinto del Concejo Deliberante, durante la reunión semanal de la comisión de Desarrollo Social y Salud. Asistieron referentes de comedores, merenderos y organizaciones sociales de la ciudad, así como también la trabajadora social Carla Mucklowe, responsable comunal de recorrer los espacios de asistencia alimentaria.
La presentación del informe fue parte de los trabajos realizados en el marco de la normativa que estableció la Ordenanza de Comedores, sancionada en 2024. La ordenanza permitió formalizar la sistematización de datos en cuanto a la asistencia alimentaria y establecer instancias de articulación directa entre el Estado y las instituciones territoriales.
“Es impresionante el número"
Juliana Teerink destacó la importancia de contar con estadísticas precisas para establecer diagnósticos y proyectar políticas públicas en articulación con las organizaciones. En ese sentido, la funcionaria explicó que el informe no solo se centró en una descripción cualitativa del trabajo realizado, sino que aportó datos concretos que evidencian el despegue de la demanda entre 2024 y 2026.
El análisis de los números presentados revela cifras contundentes sobre la situación alimentaria en Tandil. Por ejemplo, en el comedor Creciendo Juntos, la entrega de viandas mensuales pasó de 420 en 2024 a 2600 en 2026. En el caso de Los Tatú, pasaron de 576 a 3944 viandas en el mismo período. La Asociación Civil Corazones Tandilenses (el comedor de Cacha) pasó de 4010 a 7062 viandas mensuales.
El informe también permitió observar variaciones en la cantidad de familias atendidas. En la Asociación Civil Corazones Tandilenses, el número de familias pasó de 35 en 2024 a 76 en 2026, un incremento del 117,1 por ciento. En Los Tatú atendían 36 familias en 2024, y actualmente atiende a 62, lo que supone una suba de un 100 por ciento.
En el comedor Milagros -de Villa Italia- se atendían a 16 familias en 2024, mientras que en el corriente año atienden a 44: representa una suba de un 75 por ciento.
A la fecha, dentro de la reglamentación que exige la ordenanza, el Municipio trabaja con siete comedores y dos merenderos que asisten a 1257 personas de 335 familias, y entregan un total de 17222 viandas.
La normativa permitió generar, entre Estado y organizaciones, acciones conjuntas que exceden a la asistencia directa: cursos de manipulación de alimentos, la incorporación de comedores al Programa PIAS luego de la baja del Potenciar Trabajo, se articuló con el Banco de Alimentos.
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Mesa de trabajo
"Sí, la ordenanza de comedores fue beneficiosa", afirmó Juliana Teerink, subrayando que el marco legal permitió ordenar el trabajo conjunto. La funcionaria valoró el espacio de diálogo generado y enfatizó que el objetivo central de la gestión municipal no es fiscalizar, sino brindar herramientas de mejora continua para los actores que sostienen la asistencia en los barrios.
“Pudimos encontrarnos en una mesa de trabajo. Porque la idea no es controlar a nadie, sino acompañar procesos y desde ese punto hasta el día de hoy venimos trabajando de esa manera, con cursos de manipulación de alimentos con Bromatología, con certificación, arreglos en algunos espacios comunitarios de infraestructura para garantizar también la higiene y demás”, indicó.
Esta metodología de trabajo, que incluye recorridas mensuales por parte de la trabajadora social Carla Mucklowe, busca fortalecer la capacidad operativa de los comedores frente a una demanda que, según admitió la propia secretaria, genera inquietud sobre cómo sostener la respuesta a futuro.
Como parte de la continuidad de las reuniones, Terrink adelantó que la próxima reunión tendrá como eje central el abordaje de las facturas de energía eléctrica, buscando alternativas para acompañar a los espacios en el pago de los servicios básicos.
La presentación ante el Concejo Deliberante reafirmó la importancia de la Ordenanza de Comedores como una herramienta de gestión pública conjunta, entre el Estado y el tercer sector. La posibilidad de contar con datos reales y comparativos permite no solo dimensionar la situación mes a mes, sino también diseñar estrategias de intervención que garanticen la seguridad alimentaria para las familias más vulnerables de Tandil.
Redactor El Eco de Tandil