“Hoy el éxito es mantener la actividad y no endeudarte”, dijo Farah sobre el nuevo indicador en la industria
El expresidente de Apymet, Omar Farah, describió un escenario de recuperación lenta en algunos sectores productivos, con salarios rezagados, consumo debilitado y empresas enfocadas en sostener la actividad sin recortar empleo. “Si lográs no despedir gente, no achicar los horarios de trabajo, mantener la actividad y no endeudarte, sos más que exitoso”, sintetizó.
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El contador Omar Farah, referente local de la pequeña y la mediana empresa, se refirió al momento que atraviesa el entramado productivo, en el que la vara del desempeño empresarial ya no se mide tanto en expansión como en resistencia.
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Entrevistado por “Tandil Despierta”, por Eco TV y Tandil FM 104.1, el expresidente de la Asociación de la Pequeña y Mediana Empresa de Tandil (Apymet) señaló que en las últimas semanas comenzaron a registrarse algunos signos de recuperación en la actividad, luego de un período de fuerte parálisis.
“Estamos viendo que empieza a haber un poco más de actividad”, afirmó y precisó que el movimiento se explica en gran parte por sectores como la minería, la energía y el agro. “El sector agropecuario con las exportaciones, que han sido récord en este tiempo y con un buen precio de los cereales, mueve gran parte de la industria”, indicó.
En la misma línea, sostuvo que “la minería está consolidándose de diferentes maneras” y que el sector automotriz comienza a mostrar cierta dinámica. “Se está volcando a hacer piezas nacionales porque se le está exigiendo una integración que no venía cumpliendo”, explicó el titular de Talleres Tandil.
Por otra parte, Farah también se refirió a las inversiones en áreas vinculadas a procesos de privatización.
“Todo lo que tiene que ver con las empresas que están sujetas a privatización, como el sector ferroviario, están en plena inversión”, aseguró y agregó que “nadie las va a tomar en las condiciones en las que se encuentran”, por lo que “tiene que haber algún grado más de inversión, de progreso”, según señaló.
En ese contexto, el empresario mencionó medidas recientes del Gobierno nacional orientadas a facilitar la actividad. “Salió publicado un decreto donde se autoriza la importación de material rodante sin aranceles y sin pago de tasa estadística”, comentó, en referencia a un esquema que intenta sortear las dificultades del comercio exterior.
Falta de divisas y bajos salarios
Así y todo, Farah advirtió que el funcionamiento de la economía sigue condicionado por la falta de divisas.
“El problema que tenemos de dólares sigue siendo importantísimo”, remarcó y explicó que, aunque formalmente el país parece abierto, “para poder importar en condiciones normales el gobierno tiene que sacar decretos específicos; si no, la economía para las empresas no está abierta”.
En paralelo, planteó que el escenario macroeconómico presenta tensiones. “Tenemos unos salarios muy bajos, que son los que soportan el 2,4; 2,8 ó 2,9 por ciento de inflación mensual”, indicó y alertó que, con convenios laborales atrasados, “se ve la caída de la recaudación y se pone en riesgo el equilibrio presupuestario”.
Aun así, Farah destacó que algunos indicadores muestran una leve mejora. “La UIA dice que ha mejorado la industria en marzo y abril y los precios mayoristas han crecido poco”, sostuvo, y subrayó que, al menos a nivel local, “no estamos viendo despidos en masa ni suspensiones en Tandil”.
Caída del consumo
Consultado sobre el nivel de consumo, Farah coincidió con la mirada de debilitamiento aportada recientemente por los representantes de comerciantes y empresarios.
“Todo lo que es consumo directo, salvo grandes necesidades como alimentos o salud”, ha sufrido “un impacto importante”, consideró.
En ese sentido, advirtió sobre el avance de las compras internacionales: “Hoy hay demanda a servicios como Amazon o Temú, a los que se accede muy fácilmente desde el teléfono”, lo que –sostuvo- es “un ingrediente nuevo que afecta al comercio que está abierto a la calle”.
El expresidente de Apymet también vinculó la caída del consumo con la pérdida de poder adquisitivo y los costos de movilidad. “No solo las pautas salariales no tienen acuerdos acorde a la inflación, sino que además tenemos impacto en lo que significa la movilidad de la gente”, afirmó.
En este escenario, cuestionó el rol del sector público. “El sector público, que tendría que entrar en la orquesta para que la actividad no se caiga del todo, está empecinado en no arrancar”, sostuvo y consideró que la falta de obra pública responde a una decisión del Gobierno que conduce Javier Milei de “no hacer grandes gastos”, aunque advirtió que eventualmente “lo va a tener que terminar haciendo”.
Pese a las dificultades, Farah señaló que algunas empresas encuentran márgenes para moverse. “La inflación es baja, los stocks cuestan poco en comparación y eso permite demandar en una época donde podés conseguir buen precio”, explicó, aunque remarcó que se trata de oportunidades puntuales.
Cambios en la modalidad de trabajo
En el plano laboral, el empresario de Tandil describió cambios en las preferencias y modalidades de los trabajadores. “Hay una gran movilidad de la gente hacia las actividades autónomas”, afirmó.
Y agregó que “los más jóvenes privilegian diferentes actividades, como ir al gimnasio, y no solo la del trabajo”.
Esto, indicó, genera tensiones en sectores que requieren horarios extensos: “Hoy no es estar 9 horas encerrado en una fábrica”, remarcó.
Respecto de los salarios, aseguró que muchas empresas están tomando la iniciativa de otorgar pequeños aumentos, aún por fuera del convenio. “Un incremento del 2,5 ó 3 por ciento mensual no te saca de mercado”, dijo y explicó que “gran parte de las empresas están actualizando los salarios independientemente de la pauta gremial”.
Esta política –sostuvo- responde a la necesidad de retener personal: “Tenemos equipos de trabajo muy concretos, muy específicos y muy especializados; no podemos perderlos”, valoró.
En ese sentido, insistió en que el foco está puesto en sostener el empleo. “En nuestra actividad lo estamos logrando”, afirmó, aunque recordó que el sector viene atravesando crisis recurrentes.
A nivel estructural, planteó la necesidad de introducir cambios para evitar repetir experiencias del pasado. “Espero que no terminemos como en el final del menemismo y lo poco de gobierno de (Fernando) de la Rúa”, alertó y propuso que “hay que trabajar sobre el dólar” y “bajar más rápido los impuestos para hacer la economía más competitiva”.
Finalmente, al referirse a la situación local, sostuvo que “Tandil es una muestra de lo que está bien y lo que está mal”, y señaló como principal problema el endeudamiento de las familias.
En cuanto a la cadena de pagos, explicó que “no está cortada pero está extendida: hemos pasado de 45-60 días a 120”, lo que genera dificultades adicionales en un contexto donde “el crédito está muy restringido”, concluyó.
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