La raza Hereford llevó adelante su Exposición en Gualeguaychú para potenciar la ganadería
En las instalaciones de la Sociedad Rural de Gualeguaychú, la Asociación de Criadores de Hereford llevó a cabo una nueva edición de su Exposición Nacional, posicionándose como uno de los eventos ganaderos de mayor trascendencia e impacto dentro del calendario anual de la entidad.
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Tras la tradicional muestra de Palermo, la institución organiza anualmente sus exposiciones nacionales representativas: la Nacional Norte, desarrollada por encima de la barrera sanitaria, y la Nacional Patagónica, complementadas por este histórico encuentro en tierras entrerrianas.
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La elección de Gualeguaychú responde al valor estratégico que posee la región de la Mesopotamia para la raza Hereford, constituyendo una plaza productiva fundamental por su clima, sus pastizales y su tradición ganadera.
Al ser consultado sobre el significado de retornar a la región de la Mesopotamia, Alejandro De La Tour, presidente de la Asociación de Criadores de Hereford, expresó entusiasta: "Gualeguaychú es una plaza que siempre nos gustó. La Mesopotamia es una plaza importantísima para nosotros y estamos realmente conformes y contentos de poder estar nuevamente acá".
La exposición contó con una nutrida concurrencia de cabañeros y expositores de Entre Ríos, Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe y Corrientes, exhibiendo en pista una destacada cantidad de reproductores con un nivel de calidad genética sobresaliente. En ese marco de gran entusiasmo para el sector, De La Tour remarcó que la prioridad institucional sigue intacta: "Estamos trabajando hace muchos años en todo lo que tiene que ver con la mejora genética, que es lo más importante para darle más rentabilidad a nuestros criadores".
Genómica y eficiencia de conversión
Uno de los pilares centrales sobre los cuales trabaja la asociación desde hace tiempo se concentra en el perfeccionamiento de las evaluaciones genómicas, una metodología de vanguardia que permite anticipar con certeza el comportamiento productivo de la descendencia.
De La Tour definió a esta herramienta como "una forma de predecir mejor el futuro", explicando de manera gráfica su utilidad en el campo: "¿A qué me refiero con predecir el futuro? A que si uno compra un toro, puede estar más seguro de qué le va a producir. Si alguien quiere mejorar su área de ojo de bife, un toro con genómica y con buenos datos le va a dar más certeza de que lo va a mejorar que un toro al que nunca se le hizo una evaluación genética".
En forma complementaria, la entidad desarrolla un programa de evaluación sobre eficiencia de conversión alimenticia junto al INTA Naredo, en el sur de la provincia de Buenos Aires.
El propósito central consiste en "identificar esas líneas genéticas que producen la misma carne consumiendo menos, o más carne consumiendo lo mismo". De La Tour enfatizó que este trabajo impacta directamente en la rentabilidad del productor y en la sustentabilidad ambiental: "Eso va directo al resultado económico de la actividad y a una mayor sustentabilidad o sostenibilidad, como se le gusta decir ahora".
Sustentabilidad ambiental
El debate sobre el impacto ecológico de las actividades agropecuarias ocupa un lugar de vanguardia en la agenda global, y De La Tour no dudó en defender con firmeza el rol ecológico del sector pecuario.
Al analizar la huella de carbono y el manejo de los rodeos, el dirigente afirmó enfáticamente: "Está claro que la ganadería es positiva para el medio ambiente, de las pocas actividades que puedo decir que es positiva. Ahora, si encima la mejoramos a través de la eficiencia de conversión, vamos a ser todavía más sostenibles".
Asimismo, en regiones con un claro perfil forestal como la Mesopotamia, adquiere un rol estratégico la implementación de sistemas silvapastoriles que integran la masa arbolada con la producción de carne.
Sobre este aspecto, De La Tour puntualizó: "Es un tema en el que se trabaja mucho a nivel país. Buscar combinar forestaciones con producción de carne es algo muy importante en toda esta zona, donde se concentra la gran producción forestal de la Argentina. Hay que buscar siempre mejoras no solo para la producción propia, sino también para lo que tiene que ver con la mejora para el país".
Los retos
Al analizar el contexto del mercado cárnico mundial, el titular de Hereford alertó sobre la paradoja que enfrenta la Argentina ante el crecimiento sostenido de la demanda global de proteínas rojas.
De La Tour señaló con preocupación: "El mundo demanda cada vez más carnes rojas y más proteínas, pero en Argentina tenemos un stock estancado hace muchísimos años por políticas públicas, aunque también se da en otros países por la competencia de las tierras para otras actividades".
Ante esta limitación estructural de animales disponibles, planteó una hoja de ruta clara para la ganadería nacional: "El gran desafío para las asociaciones es cómo colaborar para crecer. Producir más primero con lo mismo, y en una segunda etapa ver cómo crecemos". Y añadió con contundencia: "El producir más con lo mismo en Argentina tiene una respuesta muy fácil: más kilos por animal faenado. Ahí es donde van todos los trabajos de genética".
Para ejemplificar la brecha productiva respecto a los países vecinos, De La Tour trazó una comparación directa con la ganadería uruguaya: "Tengamos en cuenta que en Uruguay no se consigue faenar un novillo de menos de 500 kilos. En Argentina, si faenamos uno de 500 kilos, casi que festejamos. Bueno, ahí está lo principal".
Políticas públicas y financiamiento
Finalmente, el presidente de la Asociación Argentina de Criadores de Hereford remarcó que el mejoramiento genético debe estar indispensablemente acompañado por herramientas económicas y decisiones de gobierno que estimulen la retención de los novillos.
De La Tour explicó que "hacen falta políticas públicas para que se pueda tener durante más tiempo una recría de 6 meses más, para poder tener un animal de 50 o 100 kilos más en el gancho".
Esta transformación requiere que el Estado brinde un respaldo crediticio adecuado al ciclo biológico: "Desde las asociaciones podemos incentivar a nuestros criadores, mostrar las herramientas y buscar animales que crezcan más rápido sin irse de su peso final de tamaño, porque el peso final de la vaca es clave desde el punto vista de la energía de mantenimiento. Pero del lado del gobierno hacen falta políticas y financiación para ese cambio que hay que hacer de poder tener el animal durante un poco más de tiempo, lo que significa retrasar la facturación y el margen de los productores".
De este modo, la gran raza Hereford revalida su histórico liderazgo y su compromiso constante con la innovación tecnológica, la sustentabilidad ambiental, el mejoramiento genético y la alta productividad de toda la ganadería en la Argentina.
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