¿Y si el centro deja de ser un estacionamiento para volver a ser un lugar de encuentro?
El valor de la tierra sube cuando el espacio público se vuelve deseable, cuando el comercio florece, cuando el transporte funciona, cuando atraemos talento y cuando caminar por la ciudad vuelve a ser un orgullo y un disfrute diario. Una propuesta para dejar de poner parches al tránsito, reestructurar la logística de punta a punta y transformar nuestra ciudad en un verdadero lugar de encuentro para el medio millón de habitantes que se viene.
